Tras semanas de movilizaciones y bloqueos que generaron dificultades en la población, el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, valoró los acuerdos alcanzados entre la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno, subrayando que el diálogo debe constituirse siempre en el mecanismo prioritario en una sociedad democrática.
La Defensoría del Pueblo reflejó que la ciudadanía considera el diálogo como la mejor salida a los conflictos sociales. En ese marco, Callisaya destacó que los consensos logrados permitieron superar las medidas de presión y avanzar hacia la normalización de la vida cotidiana.
El Defensor advirtió que no se debe naturalizar las protestas mediante bloqueos, ya que estas afectan derechos fundamentales de las personas no movilizadas, como la salud, la alimentación, el trabajo y la libre circulación, con impactos más severos sobre los sectores vulnerables.
La Defensoría recordó que la protesta social es una manifestación legítima del derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica, siempre que se ejerza sin violencia y sin ocasionar perjuicios a terceros. En ese sentido, reafirmó su posición de no criminalizar la protesta social, subrayando que su ejercicio debe desarrollarse en el marco del respeto a los derechos humanos.
Callisaya señaló que el reciente conflicto debe servir como una oportunidad para fortalecer la cultura del diálogo, la manifestación democrática y pacífica de las demandas sociales, así como el rol de escucha, gestión y respuesta oportuna que corresponde asumir a las autoridades del Estado.
Finalmente, la Defensoría del Pueblo anunció que se mantendrá en estado de alerta y seguimiento permanente de la situación nacional, ejerciendo su rol constitucional de vinculación activa entre la población y el Estado, velando por la vigencia plena de los derechos humanos.

