El transporte de combustibles por cisternas anunció un paro nacional desde el lunes 24 de agosto, debido a pagos pendientes de YPFB, la nivelación de los precios de los fletes y otras demandas que, según el sector, continúan sin respuesta. El dirigente Sergio Kosky confirmó la medida, que podría afectar el traslado de gasolina y diésel hacia plantas de almacenamiento y estaciones de servicio.
La medida se anuncia pese al acuerdo alcanzado entre YPFB y los transportistas el 9 de julio, cuando la estatal se comprometió a cancelar los pagos pendientes y abrir mesas de trabajo para revisar el precio de los fletes y otras condiciones del servicio. Sin embargo, el sector asegura que los compromisos no fueron cumplidos y decidió volver a las medidas de presión.
El paro podría generar nuevas dificultades en la distribución de carburantes, ya que las cisternas son fundamentales para trasladar gasolina y diésel desde las plantas de almacenamiento hasta los surtidores. La medida llega cuando todavía persisten filas y problemas de abastecimiento en distintas regiones del país.

