El exmagistrado del Tribunal Constitucional, Gualberto Cusi, cuestionó duramente el funcionamiento del sistema judicial y la influencia de acuerdos políticos en Bolivia. En declaraciones recientes, afirmó que la falta de acciones legales contra el expresidente Evo Morales responde a una alianza política entre Morales y el actual mandatario Rodrigo Paz, lo que impediría su detención.
Cusi señaló que, en condiciones normales, los juzgados deberían emitir mandamientos de aprehensión y la Policía cumplirlos. Sin embargo, aseguró que “por cálculos políticos y alianzas internas” Morales permanece libre, lo que convierte su figura en un recurso útil para el Gobierno: “Si estuviera encarcelado, tal vez ya no sea útil. Entonces son cosas que se manejan a nivel de Gobierno”, dijo.
El exmagistrado fue enfático en los supuestos acuerdos en la elección de autoridades gubernamentales, como el caso de Rodrigo Paz, quien habría recibido apoyo de sectores masistas. Según Cusi, estos pactos internos explican la permanencia de Morales en el escenario político y la estrategia oficial de responsabilizarlo de la crisis nacional.
Las declaraciones de Cusi se producen en un contexto marcado por la crisis económica, el desabastecimiento de combustibles, la inestabilidad en el transporte interdepartamental y las denuncias sobre corrupción y contrabando. En medio de este panorama, la figura de Evo Morales sigue siendo utilizada como un eje de confrontación política, mientras la población enfrenta problemas de pobreza y precariedad.
La oposición ha denunciado que la narrativa oficial busca instalar a Morales como “cortina de humo” para desviar la atención de los conflictos estructurales del país. En tanto, sectores sociales reclaman soluciones inmediatas a la crisis energética, sanitaria y económica que golpea a las familias bolivianas.

