El ex candidato a la alcaldía de El Alto por Unidad Nacional, Yoasir Calamani, lanzó duras críticas contra la gestión gubernamental, denunciando una serie de promesas incumplidas que, según él, han profundizado el malestar ciudadano en todo el país.
En declaraciones a la prensa, Calamani recordó que desde el primer día de posesión del actual gobierno se esperaba la implementación de medidas concretas, como el bono de 2.500 bolivianos para adultos mayores, el ingreso directo de bachilleres a universidades sin exámenes, y el acceso preferente de jóvenes con servicio militar a instituciones policiales y militares. “Hasta el día de hoy, nada de eso se ha cumplido”, afirmó.
El dirigente también mencionó otros compromisos que quedaron en el papel: la entrega de casas de dos pisos para la población, el cierre de la Aduana, y la modificación del Código Tributario. “Podemos enumerar bastantes desaciertos que ha tenido el gobierno central”, subrayó.
Respecto a la militancia de Unidad Nacional en El Alto, Calamani señaló que aún no se han reunido formalmente, pero anticipó que en las próximas horas se convocará a un encuentro para definir postura. “No solamente la militancia está molesta; el pueblo como tal, Bolivia como tal, está descontento con este gobierno”, sostuvo, advirtiendo que una vez levantado el estado de excepción, las protestas podrían surgir de manera espontánea.
En relación al ex aliado, senador Milton Condori, Calamani fue categórico: “Ese señor ha sido autoridad gracias a Unidad Nacional y hoy ha desconocido al partido. Ha sido un malagradecido”.
Finalmente, sobre la posibilidad de renuncias dentro de la militancia, indicó que será un tema de análisis, pero dejó claro que “la población se va a encargar de juzgar”.
Las declaraciones de Calamani se inscriben en un escenario de creciente tensión social en El Alto, donde sectores gremiales, transportistas y organizaciones vecinales han manifestado su descontento por la falta de soluciones a problemas económicos, energéticos y sociales.
La crisis del diésel, el encarecimiento del dólar paralelo y las denuncias sobre la Caja Nacional de Salud han alimentado un clima de desconfianza hacia el gobierno central.

