El dirigente del Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, denunció públicamente la persistencia de la llegada de gasolina de baja calidad al país, señalando que se trata de un problema estructural que afecta directamente a los motores de los transportistas y que, según sus palabras, constituye un “sabotaje” contra el sector.
Quispe explicó que la gasolina descargada recientemente en Santa Cruz corresponde a un combustible de menor octanaje que no cumple con los estándares exigidos. “Sigue llegando la gasolina de mala calidad que se ha descargado ayer. Hay un manifiesto de carga, que no da las especificaciones de esa gasolina. Incluso la póliza no pueden demostrar”, afirmó, cuestionando la falta de transparencia de las autoridades responsables.
El dirigente subrayó que mientras el diésel no presenta mayores inconvenientes, la gasolina sí representa un riesgo para los vehículos de transporte pesado. “Si ayer han descargado más de 30 unidades, hoy día cuánto más descargarán. Esto es preocupante, está en manos del presidente dar soluciones”, remarcó.
Respecto a las versiones que señalan que el color del combustible sería un indicador de calidad, Quispe fue enfático: “Aquí no se inventen del color. Nosotros conocemos qué es 90, 95, 97 octanos. El color es irrelevante, lo que importa es el certificado de combustible”.
El dirigente también alertó sobre prácticas de mezcla irregular que se estarían realizando en el país: “Siempre lo han hecho, la mala mezcla con etanol. Esto es cosa seria, ya lo hemos denunciado en la anterior gestión y seguimos ahora con lo mismo. Es una burla al pueblo, al ciudadano y al transportista que hoy en día están parados y fregados sus motores”.
Finalmente, Quispe recomendó a la población exigir transparencia en la importación de combustibles y demandó que se garantice la compra de gasolina y diésel de buena calidad. “Si nosotros estamos pagando un precio justo, ya debían comprar ellos el combustible adecuado. No seguir trayendo basura”, sentenció.

