El magisterio urbano de la ciudad de El Alto, considerado el sindicato más grande del país, ha declarado estado de emergencia y movilización permanente frente a lo que califican como una “arremetida fascista” del gobierno contra los trabajadores.
El Prof. Alex Morales, representante del sector, denunció que mientras “muchos sindicatos, federaciones y confederaciones continúan bajo el catre, ocultándose”, el magisterio alteño mantiene demandas concretas y está dispuesto a “rebasar y tomar las calles” en defensa de la estabilidad laboral y los derechos adquiridos.
Morales recordó que la historia del magisterio urbano está marcada por sacrificios: “Hemos dejado vidas, encarcelados, detenidos, confinados, y nuestro mejor ejemplo han sido las calles. El magisterio de El Alto nunca ha jugado”.
Críticas a la burocracia y al parlamento
El dirigente cuestionó duramente la actitud de la dirigencia sindical nacional y de los parlamentarios, a quienes calificó de “manq’a gastos, oportunistas, impostores y enemigos de los trabajadores”. Según Morales, las leyes y decretos que se están aprobando en la Asamblea Legislativa “van en contra de todos los bolivianos” y buscan debilitar la organización laboral.
En ese sentido, rechazó de manera categórica cualquier intento de aprobar la “profesión libre”, a la que denominó “masacre blanca”, porque implicaría la destrucción del reglamento del escalafón nacional que garantiza la estabilidad laboral de los maestros.
Persecución política y responsabilidad del gobierno
El magisterio alteño también denunció persecución política contra sus dirigentes y responsabilizó directamente al gobierno por la crisis social y económica que atraviesa el país. Morales recordó los 56 días de bloqueo en los que, según él, el Ejecutivo se mantuvo ausente: “¿Dónde estaba este gobierno en los 56 días del bloqueo? Es el primer responsable por su incapacidad. Lo único que sabe hacer es encarcelar y perseguir a los dirigentes”.
Convocatoria a la unidad
Finalmente, Morales convocó a todos los sectores laborales, asalariados y no asalariados, así como a organizaciones cívicas y vecinales, a unificar la lucha en defensa de los derechos de los trabajadores: “Este gobierno va a sembrar nabos sobre nuestras espaldas, pero el magisterio jamás se va a callar. ¡Viva el magisterio urbano de El Alto, concluyo.

