Brandon Lee Choque, estudiante de Medicina de 23 años, fue asesinado el 22 de abril de 2025 en la pasarela del Arquitecto, en la Ceja de El Alto. El joven se dirigía a la universidad cuando fue interceptado por antisociales que le robaron su celular y lo apuñalaron en el cuello, provocándole la muerte en plena vía pública. El caso generó indignación y dolor en la población alteña, que levantó un altar en el lugar del crimen para recordarlo.
A más de un año del asesinato, su madre, María Alanoca, denuncia una grave retardación de justicia. Afirma que la Fiscalía no ha bajado la carpeta a La Paz para iniciar el juicio, pese a que ya transcurrió un año y tres meses. “Me hacen peregrinar de un lado a otro, con requerimientos mal hechos. La fiscal dice que va a bajar la carpeta, pero nunca lo hace. Ya pasó un año y seguimos esperando”, expresó con profundo dolor.
De los cinco implicados en el crimen, tres están libres y solo dos permanecen en detención preventiva. La madre asegura que debe trabajar para pagar un abogado, mientras los responsables continúan sin condena. “No voy a dejar así”, enfatizó.
La situación refleja la fragilidad del sistema judicial boliviano, donde las víctimas deben peregrinar para exigir justicia. María Alanoca cuestiona la actuación de la Fiscalía y del IDIF, instituciones que se pasan responsabilidades sobre pruebas y requerimientos técnicos. Aunque evita acusar directamente de encubrimiento, pide que se investigue y se controle a fiscales y jueces por la retardación de justicia.
En la pasarela del Arquitecto, vecinos y transeúnte dejan flores y velas en memoria de Brandon. Para muchos, el joven se ha convertido en un ángel protector de El Alto. “Gracias a todas las personas que ponen una florcita. Con ese recuerdo Brandon siempre estará con nosotros”, expresó su madre, agradecida por el apoyo de la población.
El caso de Brandon Choque expone las falencias del sistema judicial: procesos estancados, víctimas obligadas a peregrinar y acusados que logran libertad sin sentencia. Mientras tanto, su madre mantiene viva la memoria de su hijo y exige que se haga justicia para que su sacrificio no quede impune.

