En el marco del bicentenario de la Policía Boliviana, el Mayor Jamil Espinosa destacó la labor de los efectivos que, día a día, arriesgan sus vidas en cumplimiento de su misión de servicio a la sociedad.
“Nosotros siempre salimos con esa perspectiva de servicio a la ciudadanía, muchas veces arriesgando nuestras vidas, pero lo hacemos con mucho cariño y vocación”, expresó Espinosa, subrayando que el compromiso policial trasciende el sacrificio y se convierte en una entrega permanente hacia la población boliviana.
El oficial recordó que detrás de cada uniforme existe una familia que encomienda a Dios la protección de sus seres queridos, conscientes del riesgo que implica portar el uniforme. “El solo hecho de ponernos ya el uniforme es un riesgo inminente cada día que vivimos, pero lo hacemos con esa vocación de servicio”, afirmó.
Espinosa también evocó las experiencias difíciles que marcan la trayectoria policial, incluyendo la pérdida de camaradas en cumplimiento del deber. “Tal vez camaradas que han fallecido lastimosamente en el servicio, pero eso lo hacemos con mucho cariño, afecto y vocación”, señaló.
Finalmente, el Mayor expresó su orgullo de pertenecer a la institución y felicitó a todos sus colegas en este aniversario histórico: “Muy orgulloso de ser policía y felicitar a todos mis camaradas en este día tan especial que son 200 años de servicio a la sociedad”.
Con estas palabras, la Policía Boliviana reafirma su compromiso con la ciudadanía, conmemorando dos siglos de historia, vocación y entrega al país.

