El viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, Jorge García, confirmó que el Gobierno convocó a la Central Obrera Boliviana (COB) a una reunión en la Casa Grande del Pueblo, prevista para las 10:30 de la mañana, con el objetivo de instalar mesas de diálogo que permitan encontrar salidas a la crisis social.
García señaló que la invitación fue remitida de manera formal y que se aguarda una respuesta afirmativa de la dirigencia sindical. “Estamos optimistas en el diálogo que se va a entablar con la COB y todos los sectores movilizados. Precisamente nosotros estamos prestos al diálogo, comprometidos con que la cultura de la paz siempre va a prevalecer”, afirmó.
El viceministro adelantó que los resultados de la reunión serán comunicados a través de la vocería presidencial y que los ocho puntos planteados por los trabajadores están siendo analizados en el marco de la constitucionalidad. “Para eso son las mesas de diálogo, para establecer puntos de coincidencia que se puedan resolver y encontrar la solución a la problemática”, agregó.
La convocatoria se produce en medio de un escenario de alta conflictividad social, marcado por bloqueos, cabildos y advertencias de radicalización de medidas por parte de la COB y otras organizaciones. La dirigencia sindical ha insistido en que sus demandas que incluyen temas económicos, laborales y políticos que deben ser atendidas de manera inmediata, mientras que el Ejecutivo busca instalar un espacio de negociación que evite la escalada de protestas.
La reunión en la Casa Grande del Pueblo se perfila como un punto de inflexión: mientras el Gobierno insiste en su voluntad de diálogo, sectores críticos cuestionan si se trata de un verdadero proceso de concertación o de una estrategia para ganar tiempo frente a la presión social.

