El secretario de Conflictos de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Severo Marca, lanzó un enérgico pronunciamiento contra las intenciones de instaurar un estado de excepción en el país, advirtiendo que esa medida busca “enterrar al pueblo boliviano” y acallar su derecho constitucional a la protesta.
Marca subrayó que los campesinos y sectores movilizados no son manipulados por dirigentes ni por intereses externos, sino que actúan de manera autoconvocada y consciente: “Cada persona es hecho y derecho, cada quien tiene su punto de vista. Si están acá, están por su propia conciencia. El ciudadano de pie ha salido porque ha visto que está actuando mal el presidente”.
El dirigente cuestionó duramente a quienes desde púlpitos religiosos o desde sectores cooperativistas han descalificado las movilizaciones, llegando incluso a calificarlas de “endemoniadas”. “Lo único que puede dar el veredicto justo es Dios. Nosotros somos seres humanos, nadie es perfecto”, expresó con pesar, rechazando la satanización de los manifestantes.
En su intervención, Marca recordó que los campesinos hoy son profesionales, intelectuales y ciudadanos con criterio propio: abogados, militares, policías y trabajadores que analizan la realidad desde su conciencia. “Los hermanos no son ovejas. Ellos son hecho y derecho”, enfatizó.
El dirigente también advirtió que la represión no resolverá la crisis: “No masacrando va a solucionar, derramando sangre no va a solucionar. Posiblemente nos pueden detener a los dirigentes, pero el dirigente no es solo. Somos hijos de Túpac Katari y Bartolina Sisa. Somos los millones”.
En ese sentido, evocó la célebre frase de Túpac Katari: “Yo muero y volveré un día y seremos millones”, asegurando que la lucha campesina y popular continuará pese a cualquier intento de criminalización. “Si el Gobierno recapacita, dará solución. Pero si busca acallarnos, no lo logrará”, sentenció.
Finalmente, Marca hizo un llamado a los parlamentarios y autoridades a reflexionar “mil veces” antes de apoyar un estado de excepción que, según dijo, pretende silenciar a las mayorías y vulnerar derechos fundamentales: “Con eso nos quieren acallar nuestro derecho a la libre expresión, el derecho a la protesta que también está amparado por la Constitución” concluyo.

