La diputada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Patricia Patiño, dio a conocer que se levanta la huelga de hambre que llevaba adelante algunos legisladores mismo que se prolongó por 13 días. La legisladora calificó como “nada agradable” el sacrificio de los huelguistas, quienes mantuvieron la medida con el único propósito de abrir espacios de diálogo, sin embargo no habría respuesta del gobierno, más aun señalo que se vieron momentos duros y críticos, cuestionando duramente la intervención policial registrada este pasado fin de semana en San Julián.
En su intervención, Patiño saludó la presencia de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, encabezada por Eliana Betsabé Rojas, subrayando que la defensa del ser humano es parte integral de la labor de esta institución. “Todas las cosas tienen que ser claras, con manifestaciones claras también”, enfatizó.
Denuncias de violencia y vejámenes
La diputada expresó su profunda preocupación por las imágenes difundidas por medios de comunicación, donde se observa a policías actuando con crueldad: encapuchados, utilizando gases lacrimógenos dentro de vehículos y dejando a personas asfixiadas. “¿Esa es la forma? ¿Ese es el modo en el que deben actuar?”, cuestionó.
Patiño relató casos de extrema gravedad: dos menores que estuvieron a punto de ser violadas y manoseadas, comunarios heridos, motocicletas quemadas, único medio de transporte de muchas familias y un poblador con un disparo en la cabeza. “¿Acaso eso no es un intento de dejarlos sin vida?”, preguntó, señalando que la acción policial estuvo acompañada de grupos vandálicos y sustancias controladas.
Acusaciones contra grupos armados
La diputada también denunció la presencia de la Unión Juvenil Cruceñista, quienes portaban armamento pesado, incluso bazucas, frente a la mirada pasiva de la Policía. “Los policías miran de palco las aberraciones que están haciendo los delincuentes”, afirmó, mostrando fotografías que evidencian la violencia ejercida contra la población.
Según Patiño, los operativos fueron torpes y dejaron un saldo de dolor e impacto en toda la región. “¿Tenían que acudir y lastimar a todo un pueblo de esta manera?” Se cuestionó, responsabilizando al gobierno por permitir y acompañar estas acciones.

