El dirigente del transporte pesado, Hugo Domingo Ramos, denunció que el sector se encuentra en una situación de «desastre humanitario» tras 20 días de cerco. Exigen un cuarto intermedio para evitar que los conductores sigan perdiendo su patrimonio.
Domingo Ramos, máximo representante del sector del transporte pesado, pintó un panorama desolador sobre la realidad que enfrentan miles de choferes varados en las carreteras del país, particularmente en la ruta La Paz-Oruro, el dirigente denunció que sus bases han sido convertidas en “rehenes y cautivos” de un conflicto político que les es ajeno.
Ramos lamentó que, tras tres semanas de medidas de presión, los transportistas se han quedado sin víveres, raciones secas y agua. Según el dirigente, a pesar de que en reuniones previas con el Ministerio de Gobierno y el Ministerio de Salud se acordó el envío de asistencia y medicamentos a través de Defensa Civil, hasta la fecha «no se ha llevado nada, estamos pidiendo a gritos, por lo menos por humanidad, que den un cuarto intermedio. El ser humano no es de fierro; se está perdiendo la vida de animalitos que transportamos y los productos de primera necesidad, como el tomate y la zanahoria, se están pudriendo en los camiones», aseveró Ramos.
Asimismo Ramos respecto la presión financiera que asfixia al sector, advirtió que los bancos ya han comenzado a contactar a los transportistas para exigir el pago de sus cuotas, sin considerar la inactividad forzada por los bloqueos. “Los bancos ya nos están llamando. No van a perdonar y nos van a ejecutar procesos judiciales. ¿Quién entiende nuestra situación? Ya son 20 días parados sin generar un peso”, reclamó, instando al Gobierno a convocar de manera inmediata a los sectores en conflicto para dar una solución definitiva a la crisis.
Para el dirigente del transporte pesado, la movilización ha perdido cualquier carácter de reivindicación social para convertirse en una estrategia estrictamente política. Ramos fue enfático al rechazar el pedido de renuncia del presidente Rodrigo Paz, señalando que se debe respetar el voto democrático. “Quisiera preguntarles a los que piden la renuncia: si sale Rodrigo Paz, ¿quién va a subir? ¿Lara? Un loco que no sabe dónde está parado. ¿A qué queremos jugar?”, cuestionó duramente.
Finalmente, Ramos reiteró que el transporte pesado exige que se agoten las instancias de diálogo de manera sincera. Advirtió que el sector no puede seguir pagando las consecuencias de una disputa de poder mientras su capital de trabajo se deteriora en las carreteras y sus deudas crecen en las entidades financieras.

