La Central Obrera Departamental instaló desde ayer una vigilia en puertas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), denunciando la aprehensión de 13 trabajadores durante una reunión en el Ministerio de Trabajo. La medida busca visibilizar lo que consideran un atropello a los derechos laborales y exigir la inmediata liberación de sus compañeros.
La representante de la organización señaló que los trabajadores fueron emboscados mientras se desarrollaba un encuentro de diálogo:
“Nuestros hermanos ejecutivos estaban reunidos, hablando, no había gente acorralada ni secuestrada como quieren hacer ver. Lastimosamente hemos descubierto la verdadera cara de ese ministro.”
La protesta se sostiene en la defensa de la Ley General del Trabajo, considerada por los dirigentes como una conquista histórica:
“Estamos luchando no solamente por los barriles, luchamos también por cada uno de los bolivianos que trabaja ocho horas. Nosotros no queremos la esclavitud, queremos libertad, porque esta ley ha costado sangre desde 1952.”
La vigilia también expone el impacto humano de las detenciones. Los manifestantes recordaron que detrás de cada trabajador hay familias que esperan:
“Había un padre de familia que decía: ‘Mi hija me espera’. Tenemos una compañera fabril que es mamá de tres niños y la están esperando en su casa. ¿Acaso no se ponen a pensar en eso?”
Los dirigentes denunciaron que ni abogados ni defensores pudieron ingresar para asistir a los detenidos, lo que calificaron como una vulneración de derechos básicos. Además, advirtieron que no permitirán modificaciones a la Ley del Trabajo:
“Como trabajadores no vamos a permitir que se toque un punto ni una coma de la Ley del Trabajo, porque esta ley a nivel Latinoamérica es la mejor protegida y nosotros como bolivianos vamos a defenderla.”
La Central Obrera anunció que mantendrá la vigilia hasta lograr la liberación de los 13 aprehendidos y convocó a la prensa y a la ciudadanía a acompañar la defensa de los derechos laborales.

