El Gobierno suscribió un acuerdo con la cúpula de dirigentes de la CSUTCB, encabezada por Víctor Hugo Roca, comprometiéndose a gestionar ante la Asamblea Legislativa la abrogación de la Ley 1720 y la elaboración de un nuevo proyecto de ley. Sin embargo, este documento fue rechazado por las bases, que lo calificaron de inorgánico, al no tomar en cuenta a las federaciones departamentales ni a los marchistas de Beni y Pando.
El acuerdo carece de fecha y plazos concretos, lo que refuerza la desconfianza de las organizaciones movilizadas. Por ello, la movilización indígena y campesina proveniente de Pando y Beni se mantiene firme en puertas de la Vicepresidencia del Estado, donde instalaron una vigilia permanente en rechazo a la Ley 1720. Su demanda es clara: la anulación inmediata de esta normativa que consideran lesiva para sus derechos y territorios.
Los marchistas recalcaron que permanecerán en este lugar hasta obtener una respuesta oficial. “Estamos aquí para que se escuche nuestra voz, no nos moveremos hasta que se atienda nuestro pedido de abrogación de la Ley 1720”, expresaron con determinación.
La vigilia, iniciada la jornada anterior, se ha convertido en un espacio de resistencia. En medio de las consignas y pancartas, se escuchan voces de base que refuerzan la legitimidad de la protesta. Uno de los participantes manifestó: “Yo soy de base nomas, no tengo cargo, estoy en la marcha. Si bien es cierto, al día de ayer nos hemos trasladado a estos lugares para hacer vigilia después de la marcha de 25 días, no nos iremos sin respuestas claras ”.
Este testimonio refleja que la movilización no responde únicamente a dirigencias, sino que nace desde las bases mismas, quienes se trasladaron hasta la sede de gobierno para sostener la vigilia. La presencia de mujeres, jóvenes y dirigentes comunitarios reafirma el carácter amplio y plural de la protesta. Los marchistas de Pando y Beni remarcan que su lucha es parte de una causa nacional: proteger la Amazonía, garantizar el respeto a los pueblos originarios y exigir la derogación de leyes que consideran contrarias a sus intereses colectivos. La vigilia, acompañada de cánticos y consignas, se mantiene como símbolo de resistencia y esperanza frente a la indiferencia estatal.

