El dirigente del Sindicato de Choferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, advirtió que el paro nacional anunciado por el sector se masificará en las próximas horas, con la participación de federaciones interprovinciales y transporte interdepartamental.
Quispe denunció que la crisis del combustible se agrava por la mala calidad de la gasolina y el deterioro de las carreteras, situación que según señalo, no tiene solución debido a la falta de fondos en la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC). “Las carreteras malas, no hay plata, no hay bienes, no hay gasolina. Son 10.000 millones de dólares que se abren diario después de la subvención. ¿Dónde está esa plata?”, cuestionó.
El dirigente acusó al Gobierno de contratar empresas intermediarias como Trafigura y Vitol para encarecer la importación de diésel y gasolina. “No había subvención, no había sobreprecios, robo total”, afirmó, señalando que el precio internacional de la tonelada métrica de diésel se encuentra en 650 dólares, cuando el año pasado se compraba a 550 y llegaba al país a 450.
Respecto a los intentos de diálogo, Quispe indicó que el gobierno convocó a reuniones, pero que las bases decidieron no asistir. “Tenemos que decidir la mayoría. Nadie ha ido a hacer negocio. El Gobierno debe cumplir y pagar a los socios afiliados que han perdido sus movilidades en talleres”, sostuvo.
El dirigente insistió en que la incapacidad del Ejecutivo ha llevado al límite al sector. “Nosotros aguantamos una semana esperando las colas en las estaciones de servicio, ahora podemos hasta que se vaya el presidente en último caso por su incapacidad”, declaró.
El paro nacional del transporte pesado se perfila como una medida contundente que podría paralizar las principales rutas interdepartamentales y fronterizas del país, en medio de una crisis de abastecimiento que afecta a miles de usuarios y transportistas.

