Tras su arribo a la sede de Gobierno, los comunarios provenientes de Pando y Beni pasaron la noche en ambientes de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), donde recibieron apoyo y solidaridad de la población paceña.
Darío Méndez, representante de la regional Madre de Dios, expresó su agradecimiento por la atención recibida en alimentación, abrigo y salud, destacando que fue la primera vez en el trayecto que pudieron descansar con tranquilidad. “Gracias a Dios y al pueblo paceño hemos sido bien atendidos, con comida, cama y abrigo. También contamos con el apoyo de equipos de salud para atender a nuestros niños”, señaló.
El dirigente reafirmó que la principal demanda de la columna indígena es la anulación de la Ley 1720, norma que consideran lesiva para sus territorios y formas de vida. “Estamos en esta protesta defendiendo nuestras tierras y bosques, porque si no los protegemos ahora, las futuras generaciones no tendrán lo que sus padres y abuelos tuvieron”, manifestó.
Méndez hizo un llamado a la población de otros departamentos a sumarse a la movilización, subrayando que la defensa de la Amazonía y de los derechos colectivos es una causa nacional. También lamentó que, hasta el momento, solo la Defensoría del Pueblo se haya acercado a escuchar sus planteamientos, sin que exista respuesta concreta del Gobierno.
Con firmeza, anunció que permanecerán en vigilia en la ciudad de La Paz hasta que las autoridades atiendan su demanda de abrogación de la Ley 1720.

