La marcha indígena proveniente de las tierras bajas de Beni y Pando arribó a la sede de gobierno reafirmando su carácter pacífico y su firme oposición a la Ley 1720. Carmelo Arce Rácua, uno de los representante de las comunidades, sostuvo que la norma fue impuesta sin consulta previa y que permanecerán en la lucha “hasta las últimas consecuencias” para lograr su abrogación.
Otros comunarios coincidieron en señalar que la movilización no responde a intereses partidarios, sino a la defensa de los derechos colectivos. “No aceptamos leyes que nos excluyen. Somos pueblos originarios y tenemos derecho a ser consultados antes de que se aprueben normas que afectan nuestra vida y nuestro territorio”, manifestó una dirigente de la columna.
Un comunario de Pando agregó: “La Ley 1720 pretende criminalizar nuestra protesta. Nosotros no venimos con armas, venimos con nuestra voz y nuestra dignidad. Si nos reprimen, será responsabilidad del gobierno”.
Desde Beni, otro representante enfatizó que la marcha busca visibilizar la resistencia indígena frente a disposiciones que consideran atentatorias contra la libre organización: “No retrocederemos, porque esta lucha es por nuestros hijos y por la tierra que habitamos”.
Los comunarios además remarcaron que el Gobierno no brindó asistencia en el trayecto, lo que generó mayores sacrificios para las familias participantes. Sin embargo, destacaron la solidaridad de poblaciones que encontraron en el camino y también en La Paz, donde vecinos y organizaciones sociales ofrecieron alimentos, agua y espacios de descanso. “El Gobierno nos dio la espalda, pero la gente nos abrió sus puertas. Esa ayuda nos sostuvo y nos dio fuerza para llegar hasta aquí”, expresó una dirigente de mujeres indígenas.
La llegada de la columna indígena a La Paz marca un momento decisivo en la movilización. Los comunarios anunciaron que permanecerán en vigilia hasta que las autoridades atiendan su demanda de abrogación de la Ley 1720, resaltando que su resistencia se sostiene tanto en la unidad de los pueblos indígenas como en el respaldo ciudadano recibido durante la marcha.

