El Sindicato de Choferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, a través de su dirigente Pedro Quispe, confirmó que desde mañana todas las federaciones y confederaciones del transporte acatarán un paro nacional en rechazo a la deficiente calidad del combustible distribuido en el país.
“El paro será contundente y serio, porque la causa es la mala gasolina”, declaró Quispe, quien subrayó que el sector exige únicamente dos cosas: carburantes de buena calidad y carreteras en buen estado.
El dirigente cuestionó que el Gobierno haya multiplicado promesas sin resultados concretos, y denunció que se intentó dividir al transporte negociando por sectores, estrategia que según no prosperará. “El Gobierno tiene que irse por su incapacidad. Echa la culpa a inculpables, cuando la responsabilidad es suya por el tema del combustible”, afirmó.
Quispe advirtió que los motorizados están siendo arruinados por la importación de productos como Trafigura y Vitol, que no cumplen estándares de calidad. “Siempre hemos traído gasolina de buena calidad, ahora no, y están destruyendo nuestras unidades”, concluyó. El paro nacional anunciado se suma a las crecientes tensiones entre el transporte y el Ejecutivo, en un contexto de escasez de diésel y denuncias de “combustible basura” que afecta tanto al transporte público como privado. Los choferes demandan soluciones concretas y compromisos serios, y advierten que las medidas de presión podrían escalar si no se atienden sus reclamos.

