El exministro de Defensa, Javier Zabaleta, valoró como una señal positiva el reciente cambio de autoridades en el Ministerio de Hidrocarburos y en la presidencia de YPFB, pero advirtió que estas modificaciones son insuficientes si no se acompañan de un verdadero plan de reactivación económica.
“Necesitamos un plan para la reactivación del país y este plan no puede ser producto de una pesadilla o de un sueño anterior de algún ministro o autoridad de Estado”, afirmó Zabaleta, subrayando que la estrategia debe surgir de un consenso amplio entre diferentes fuerzas políticas y sociales, y ser debidamente socializada.
El exministro cuestionó los slogans que marca discursos oficiales del gobierno de Paz, “capitalismo para todos, Dios, Patria y familia” y señaló que carecen de contenido real si no se traducen en políticas concretas. “Lo que se requiere es claridad sobre qué significan esas consignas y cómo se aplican en la práctica”, agregó.
Zabaleta lamentó que, pese a la presentación del Presupuesto General del Estado 2026, ya se evidencien crisis en distintas carteras ministeriales sin que exista un plan articulado de reactivación. “No se convoca a las diferentes fuerzas para trabajar ese plan, y eso es un error que puede costarle caro al país”, advirtió.
En referencia a la crisis de hidrocarburos, sostuvo que la llamada de atención no ha generado un verdadero giro de timón en el Gobierno. “Ese resquebrajamiento puede convertirse en una fractura que afecte no solo al Gobierno, sino a todo el país, y podríamos volver a vivir una crisis de Estado como la que atravesó la gestión de Luis Arce Catacora”, señaló.
Respecto a la corrupción, Zabaleta fue enfático: “Está incrustada en la sociedad boliviana, no es de un partido, ni de la izquierda o la derecha, ni de una institución o de unos cuantos ladronzuelos. Es un asunto central que se debe atacar como política de Estado integral”. Advirtió que, si no se encara la lucha contra la corrupción en esos términos, cualquier autoridad que asuma en YPFB será consumida por ese mal en los próximos años.
Finalmente, instó al Gobierno a dejar de lado las consignas y a convocar a un verdadero pacto nacional que permita levantar al país con políticas consensuadas, transparentes y sostenibles.

