El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, tras su asistencia ante la comisión especial que investiga el caso de hidrocarburos, afirmó que la calidad de la gasolina y del diésel no es competencia directa de su cartera de Estado.
“Los temas de calidad y abastecimiento de combustibles corresponden responder a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)”, señaló Medinaceli, deslindando responsabilidad sobre las denuncias de deficiencia en la gasolina comercializada en el país.
La declaración se produjo después de su participación en la comisión legislativa que analiza las quejas ciudadanas por la mala calidad del carburante. El ministro enfatizó que el rol del Ministerio de Hidrocarburos se centra en la definición de políticas energéticas y regulatorias, mientras que la ejecución y control operativo recaen en YPFB.
La sesión parlamentaria se enmarca en un creciente debate sobre la transparencia en la cadena de suministro de combustibles y la necesidad de garantizar estándares adecuados para proteger tanto a los consumidores como al parque automotor nacional. Legisladores de distintas bancadas insistieron en que las autoridades deben dar respuestas claras y asumir responsabilidades frente a la población.
Medinaceli concluyó reiterando que será la empresa estatal la que deberá explicar los procedimientos de control de calidad y abastecimiento, mientras que su ministerio continuará acompañando las investigaciones y proponiendo medidas de política pública para mejorar la gestión energética.

