El diputado de APB-Sumate, Diego Brañez, realizó una evaluación tras la segunda vuelta electoral desarrollada en cinco departamentos del país, señalando que el gran perdedor fue el presidente Rodrigo Paz, debido a que sus aliados no lograron imponerse en dichas regiones.
Brañez sostuvo que los resultados reflejan un desgaste político para el oficialismo, ya que las candidaturas respaldadas por el presidente no consiguieron consolidarse en las gobernaciones en disputa. “El pueblo boliviano ha demostrado que busca un cambio y que no está dispuesto a seguir las imposiciones de un partido político, sino que apuesta por líderes emergentes en cada región”, afirmó.
El parlamentario subrayó que la derrota de los aliados de Paz abre un nuevo escenario político en el país, donde los gobernadores electos tendrán mayor capacidad de exigir al Ejecutivo el cumplimiento de compromisos asumidos en campaña, como la propuesta del 50-50 en la distribución de recursos.
Finalmente, Brañez advirtió que el gobierno deberá replantear su estrategia y enfocarse en resolver los problemas estructurales del país como el abastecimiento de combustibles, la estabilidad del dólar y el presupuesto general del Estado en lugar de insistir en campañas políticas que, según dijo, han debilitado su credibilidad frente a la ciudadanía.

