El expresidente Evo Morales denunció, mediante una publicación en su cuenta de X, que el Gobierno habría consolidado un “asalto a la democracia” tras los resultados de las elecciones subnacionales en el departamento de La Paz.
Morales afirmó que, con la supuesta complicidad de algunos vocales electorales y autoridades constitucionales, La Paz tendrá un “gobernador de facto”, al que calificó como rechazado por el 80% de la población paceña.
Según el exmandatario, la situación no se limita a la defensa de un candidato, sino al respeto del derecho constitucional y democrático de elegir autoridades mediante el voto popular y no a través de resoluciones judiciales.
En su pronunciamiento, también acusó al actual Gobierno de instaurar un “régimen neocolonial” que, según señaló, vulnera los derechos de las mayorías y excluye tanto a candidatos indígenas como a los propios electores.
Asimismo, expresó su rechazo al silencio de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de observadores internacionales, a quienes cuestionó por no pronunciarse ante lo que considera una vulneración de derechos democráticos.
Morales sostuvo que ninguna norma, en referencia a la Ley 026 del Régimen Electoral, puede estar por encima de la Constitución Política del Estado ni de convenios internacionales.
Finalmente, manifestó su esperanza de que el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reviertan lo que calificó como una “escandalosa violación” a los derechos democráticos de los bolivianos.

