El dirigente del Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, expresó su profunda preocupación por la escasez de combustible y cuestionó las acciones del Gobierno en torno a la provisión de diésel y gasolina.
“Habrá que preguntar a la presidenta de YPFB qué es lo que está pasando. Hay contratos que cumplir, que traigan diésel y gasolina, pero siempre con la mejor calidad que hemos transportado antes. No echemos la culpa a las estaciones de surtidores”, señaló Quispe, al tiempo de rechazar que se responsabilice a ASOSUR por el problema.
El dirigente denunció que los verdaderos responsables serían los intermediarios que importaron combustible de menor octanaje desde Paraguay. “Los culpables son los intermediarios”, afirmó.
Asimismo, cuestionó que el Gobierno pretenda justificar el desabastecimiento con supuestos bloqueos en fronteras. “Eso no es cierto. En realidad, el Gobierno no está comprando el combustible”, agregó. Según Quispe, el precio del diésel y la gasolina en países vecinos como Chile y Perú se incrementó en un 50 %, lo que complica aún más la situación.
El dirigente también denunció que en distintas plantas se estaría mezclando gasolina con alcohol y etanol, lo que ocasiona daños a los motorizados. “Ellos son los directos responsables por los perjuicios a los vehículos. Los intermediarios deberían ser sancionados”, enfatizó.
Finalmente, Quispe advirtió que si el gobierno logra comprar combustible en el exterior, la gran incógnita será a qué precio lo venderán en Bolivia. “El Gobierno debe responder y dar certidumbre en cuanto al abastecimiento de combustible”, concluyó.

