La concejal alteña Fabiola Furuya se pronunció con firmeza respecto a la crisis generada por la adquisición de combustible de baja calidad. Señalo que la medida no solo debe de ser con la destitución de Yussef Akly, sino que además exigió la renuncia del ministro de Hidrocarburos, cuestionando la falta de profesionales idóneos en el área.
“Señalaron que eran profesionales en el ámbito, sin embargo, no se ve”, manifestó la autoridad, subrayando que los daños ocasionados deben ser asumidos por las máximas autoridades, desde el presidente Rodrigo Paz hasta el último funcionario de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Furuya enfatizó que quienes tomaron la decisión de comprar “ese combustible basura” deben responder con su propio salario, pues se equivocaron y generaron perjuicios al país.
Asimismo, denunció que el Gobierno “se hace de la vista gorda y está sacando otros temas” para desviar la atención de la población.
La concejal concluyó señalando que la ciudadanía merece transparencia y que los responsables deben asumir las consecuencias de sus actos, sin trasladar la carga de sus errores al pueblo boliviano.

