El expresidente Evo Morales lanzó un mensaje contundente en sus redes: asegura que no es prófugo, que no huyó del país y que enfrenta una “persecución política” que según él comenzó en el gobierno de Jeanine Áñez y continuó con Luis Arce.
Morales aclaró: «No soy prófugo ni impune. Soy víctima de una brutal persecución política […] Hay un mandamiento de apremio de un juez nombrado por los usurpadores autoprorrogados del TSJ y TCP; y una fiscal que prevaricó y acató órdenes políticas del Gobierno de Arce sólo para aniquilarme política, moral y electoralmente».
Señaló irregularidades judiciales: «Fui condenado y linchado mediáticamente por un delito inexistente y sin una supuesta víctima. Reabrieron un caso cerrado por falta de pruebas y se inventaron otro delito: Trata. No respetaron el mandato constitucional y universal de presunción de inocencia ni el debido proceso».
Morales apuntó directamente a Luis Arce y la exfiscal Sandra Gutiérrez: «El Gobierno de Lucho y la exfiscal Sandra Gutiérrez -verdaderos autores de Trata- están impunes porque la Fiscalía del Estado ni siquiera abrió la investigación ante la denuncia de la víctima».
El lider indígena enfatizó su compromiso: «No soy ningún cobarde. No me escapé […] Solo estoy protegido por el pueblo porque -no contentos con proscribirme- los enemigos de los indígenas me quieren matar». Reafirmó su lucha: «Mientras haya injusticias, programas contra el pueblo e intentos de vender nuestra patria y sus recursos a los extranjeros, seguiremos de pie».
El expresidente concluyó con optimismo militante: «Acá estamos con vida. Seguiremos luchando para vivir y vencer. Tantas veces nos golpearon física, política y mortalmente. Pero nos levantaremos y volveremos para caminar con el pueblo, con nuestra voz y conciencia. Jamás traicionaremos al pueblo ni a la patria».

