Pasada la media noche, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, realizó un balance de sus primeros 100 días de gestión, aseguró que asumió el mando en momentos muy difíciles, con un Estado que describió como una cloaca y una economía paralizada.
Afirmó que una de sus prioridades, fue estabilizar la economía del país, defendió la eliminación de la subvención a los combustibles como una decisión definitiva para frenar pérdidas y combatir la corrupción. También destacó la reducción del déficit fiscal, la estabilización del dólar y auditorías en empresas estatales.
Paz anunció reformas en hidrocarburos y minería para atraer inversión, además de gestiones internacionales con Mercosur, Estados Unidos y la Unión Europea.
«Bolivia ha despertado. Bolivia tiene fe, tiene esperanza y Bolivia tendrá mejores días a medida que vayamos dando certidumbre, que vayamos construyendo institucionalidad, a medida que la economía sea de la gente», destacó el mandatario. Aclaró también que reconstruir el país «nos queda un largo camino, no es tan corto. Este 2026 es para ordenar la casa”, expresó Rodrigo Paz.

