A dos años de su inauguración, la Planta Industrial de Carbonato de Litio de Llipi, en Potosí, opera entre el 12% y 15% de su capacidad productiva, según informó el viceministro de Energías Alternativas, Luis Osorio.
La autoridad atribuyó el bajo rendimiento a fallas en las piscinas de evaporación, lo que afecta el volumen y la calidad de la materia prima, y anunció una auditoría integral para redefinir el modelo de industrialización y mejorar la eficiencia, rentabilidad y sostenibilidad del proyecto.
La planta, inaugurada en diciembre de 2023 con una inversión estatal de Bs 766,9 millones, fue diseñada para producir 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio, pero en su primer año solo alcanzó 2.064 toneladas.
En este contexto, el Gobierno trabaja en una nueva ley del litio basada en cuatro pilares: protección del agua y los ecosistemas, inclusión de comunidades, gestión territorial y coexistencia con otras actividades productivas, tomando como referencia experiencias de Chile y Argentina.
El debate sobre el litio se reactivó con la visita de una delegación de la Unión Europea, que presentó una Hoja de Ruta sobre materias primas críticas y expresó su interés en acompañar a Bolivia en toda la cadena de valor del litio.
El documento advierte sobre los riesgos ambientales, especialmente el uso del agua en ecosistemas frágiles, y plantea líneas de acción enfocadas en transparencia, fortalecimiento institucional, desarrollo local y participación democrática.

