Trabajadores autoconvocados del sistema de salud pública de distintos departamentos del país denunciaron una presunta persecución sindical, manejo irregular de recursos millonarios y prorroguismo ilegal en la Confederación Nacional de Trabajadores en Salud Pública de Bolivia, institución que según señalaronse encuentra por más de una década y media bajo la dirección de la señora Jenny Arias.
Los denunciantes afirmaron que se cometieron delitos para perpetuarse en el cargo, que no se rinden cuentas y que se desconoce el destino de los más de 7 millones de bolivianos que recauda la federación cada gestión.
En referencia a las autoridades nacionales, los trabajadores cuestionaron que la ministra de Salud, Marcela Flores, pese a las denuncias presentadas, continúe sosteniendo reuniones con dirigentes de la Confederación. Lo propio señalaron respecto al ministro de Trabajo, indicando que las denuncias formales presentadas ante esa cartera de Estado no han recibido respuesta hasta la fecha.
El trabajador de base del departamento de La Paz, Luis Osco Revilla, explicó que los autoconvocados provienen de diferentes departamentos y que ninguno de ellos ocupa cargos dirigenciales. Aclaró que la mayoría fueron expulsados de las federaciones y que actualmente sufren persecución por parte de las estructuras sindicales tradicionales.

