El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, ofreció este viernes una conferencia de prensa en la que se refirió a la reciente aprehensión de los exministros Néstor Huanca y Zenón Mamani, investigados por el caso de la harina subvencionada.
Justiniano informó que las auditorías y pesquisas en curso han identificado presuntos hechos de contratos lesivos al Estado, tráfico de influencias, asociación delictuosa, enriquecimiento ilícito y uso indebido de bienes y servicios públicos. Según el ministro, estos hallazgos configuran un escenario grave que compromete la transparencia de la gestión pública.
“Lo que se hizo fue nefasto, una canallada. Hay personas que se hicieron millonarias a costa del pueblo”, declaró con firmeza, subrayando que su administración está comprometida con esclarecer los hechos y garantizar que la justicia actúe sin privilegios.
El titular de Desarrollo Productivo remarcó que la función pública “constituye un mandato al servicio del país” y que los resultados de las auditorías serán evaluados dentro del debido proceso, respetando las normas vigentes. Enfatizó que en Bolivia “no existen espacios para la impunidad” y que la lucha contra la corrupción es una obligación ética y política.
Justiniano también destacó que su gestión busca recuperar la confianza ciudadana en las instituciones, asegurando que las investigaciones avanzarán con independencia y sin interferencias externas. “La transparencia es un deber, y el pueblo merece saber la verdad”, añadió.
La aprehensión de Huanca y Mamani se enmarca en un proceso judicial que pretende esclarecer el manejo de la harina subvencionada, un insumo estratégico para la seguridad alimentaria del país. El ministro reiteró que el Gobierno está decidido a defender los intereses del Estado y a sancionar cualquier acto de corrupción que atente contra el bienestar colectivo.

