El vicepresidente del Estado, Edmand Lara Montaño, defendió este martes el valor cultural e histórico de la hoja de coca y pidió dejar de lado los prejuicios para impulsar su industrialización y convertirla en una oportunidad de desarrollo para Bolivia.
“Hoy quiero hablar de nuestra hoja de coca, pero no desde el prejuicio, sino desde nuestra historia, nuestra cultura y nuestra identidad”, afirmó la autoridad.
Lara recordó que, mucho antes de la fundación de Bolivia, los pueblos indígenas ya utilizaban la hoja de coca en ceremonias, actividades laborales y medicina tradicional.
“La coca estuvo en las manos de nuestros antepasados antes de estar en los discursos de los políticos. Por eso, no debemos satanizarla ni criminalizarla”, sostuvo.
El Vicepresidente también hizo referencia a la Constitución Política del Estado, que reconoce a la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural y recurso natural de Bolivia, y establece que, en su estado natural, no es considerada un estupefaciente.
En ese sentido, remarcó la necesidad de diferenciar la hoja de coca de la cocaína y al productor de coca del narcotraficante.
“Tenemos que aprender a diferenciar: la coca no es cocaína, el productor no es narcotraficante, nuestra cultura no es delito. El verdadero enemigo es el narcotráfico”, enfatizó.
Lara planteó además que la hoja de coca no debería ser vista únicamente como un símbolo cultural, sino como una materia prima con potencial para generar nuevas oportunidades económicas.
“La coca puede ser mucho más que una hoja: puede convertirse en industria, empleo, investigación, emprendimiento y desarrollo. Podemos darle valor agregado y generar oportunidades para miles de familias bolivianas, siempre dentro de la legalidad”, agregó.Otra opción más fuerte para redes: “‘la coca no es cocaína’: edmand lara pide dejar de satanizar la hoja y apuesta por su industrialización”.

