El dirigente gremial de La Paz, Javier Aranda, expresó su profunda preocupación por la crisis económica que atraviesa el sector, marcada por la volatilidad del dólar paralelo y la escasez de diésel que afecta tanto a comerciantes como a agricultores.
Aranda señaló que el tipo de cambio paralelo oscila entre 10.60 y 10.80 bolivianos, generando incertidumbre en los mercados y provocando una caída significativa en las ventas. “Los mercados están vacíos, la gente ya no quiere venir porque piensa que todo está caro”, afirmó, describiendo un panorama de locales cerrados y comerciantes incapaces de cubrir gastos básicos como alquiler, luz y salarios.
El dirigente subrayó que el sector de línea blanca es uno de los más golpeados, debido a que depende de mercadería importada que no logra ingresar al país por la falta de combustible. “Nuestros compañeros transportistas están durmiendo cuatro o cinco días esperando diésel. Eso eleva los costos de flete y repercute directamente en los precios”, explicó.
La crisis no solo afecta al comercio urbano, sino también al sector agrícola, en plena temporada de siembra. “Si no va a haber diésel, no van a poder sembrar en su totalidad y va a escasear la canasta familiar”, advirtió Aranda, alertando sobre un impacto directo en la seguridad alimentaria.
Respecto a la reprogramación de créditos, el dirigente indicó que existen incumplimientos que agravan la situación financiera de los gremiales. “Debería cumplirse y así un poquito mejoraría a nivel gremial y para el pueblo boliviano en general”, sostuvo, aunque reconoció que el sector se encuentra limitado en sus medidas de presión debido a la prohibición de marchas.
Finalmente, Aranda adelantó que la ejecutiva gremial sostendrá una reunión a las 16:00 horas para analizar la coyuntura y posibles acciones, incluyendo el debate sobre cambios en el gabinete ministerial.
Con mercados vacíos, comerciantes en emergencia y agricultores en riesgo, las declaraciones del dirigente gremial reflejan un escenario de tensión que exige respuestas inmediatas del Gobierno para evitar un mayor deterioro económico y social.

