El Ministro de Trabajo, Williams Bascopé, defendió el nuevo decreto 5654 sobre libertad sindical asegurando que la medida responde a un pedido expreso de los propios trabajadores y sus bases. Según la autoridad, el Estado no intervendrá en la administración de los aportes, dejando esa responsabilidad exclusivamente en manos de los sindicatos y sus dirigencias.
“El nuevo decreto lo que hace es respetar la independencia sindical, porque eso es un pedido de sus mismos afiliados y bases. El aporte que ellos hacen tienen que verlo directamente con su mismo sindicato y su dirigencia. El Estado no debe inmiscuirse en aquello”, afirmó Bascopé.
El Ministro recordó que desde 1968, con el decreto del expresidente René Barrientos, se mantiene el principio de libertad de afiliación sindical, y que la actual disposición busca ratificar ese derecho. “Nosotros estamos respetando la libertad sindical; tienen todo el derecho y la garantía de poder asociarse para defender sus derechos”, subrayó.
El Ministro insistió en que la definición de cómo, cuánto y a dónde se destinan los aportes corresponde únicamente a los sindicatos. “Ellos deben definir a dónde va su aporte y si realmente desean aportar. Nosotros no podemos meternos porque ellos mismos han pedido aquello”, reiteró.
Transparencia y socialización
Ante la consulta sobre si los sindicatos deben socializar la medida con los trabajadores, Bascopé fue enfático: “Claro, ellos tienen que definir con su dirigencia y sus bases para ver a dónde van sus aportes, cómo van a aportar, quién se los va a administrar, eso es la independencia sindical”.
El Ministro agregó que la transparencia en el manejo de los aportes fortalecerá la relación sindical y recordó que el derecho a la sindicalización está garantizado tanto en la Constitución como en los convenios de la OIT. “Estamos haciendo caso justamente a poder respetar”, concluyó.

