El Sindicato de Chóferes del Transporte Pesado Nacional e Internacional lanzó duras críticas contra la Ley de Aduanas, acusándola de ser la principal responsable de los precios desorbitados de vehículos y repuestos en Bolivia.
El dirigente Pedro Quispe calificó la normativa como “mal hecha” y “castigadora”, asegurando que los aranceles excesivos han convertido al mercado boliviano en uno de los más caros de la región. “Un minibús chino Foton o King Long cuesta 18.000 dólares en Perú. Aquí, por culpa de los aranceles, llega a 40.000 o 45.000 dólares. Si los aranceles fueran cero, deberían costar 17.000 o 18.000 dólares. Esa diferencia es un robo legalizado”, denunció.
Quispe advirtió que esta política no solo encarece el transporte formal, sino que alimenta directamente el contrabando: “El sistema actual empuja a los importadores a buscar rutas ilegales. El Estado dice que combate el contrabando, pero con esta ley lo está fabricando”.
El dirigente también acusó a la Aduana de criminalizar a los transportistas: “Nos sancionan, nos detienen, nos incautan camiones, mientras los verdaderos responsables, los importadores, siguen operando sin control. Es un atropello contra quienes trabajamos de manera formal”.
Con tono desafiante, Quispe exigió una reforma inmediata: “La Ley de Aduanas tiene que tratarse, tiene que cambiarse. No podemos seguir pagando los platos rotos de una normativa que solo castiga al transporte y abre las puertas al contrabando” concluyo.

