El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, encabezó la ceremonia de entrega de credenciales a las autoridades electas, acto que marca el cierre oficial del ciclo de las elecciones subnacionales en Bolivia.
Ávila felicitó a los nuevos representantes y destacó que el proceso fue reconocido como exitoso y pacífico por las misiones de observación electoral. Subrayó que la credencial entregada simboliza el mandato popular que deberá ejercerse con responsabilidad y vocación de servicio. “En Bolivia el voto se cuida, se protege y se respeta”, afirmó.
El titular del TSE también defendió la actuación del Órgano Electoral frente a los cuestionamientos judiciales que se presentaron durante la jornada democrática. Recordó que se interpusieron 50 recursos y acciones constitucionales, y que en todas ellas los jueces ratificaron que el Tribunal actuó conforme a la Constitución y la ley.
En su discurso, Ávila anunció que el TSE impulsará una reforma urgente de la normativa electoral y la conformación de un nuevo padrón con mayores medidas de seguridad. “Le hemos prometido a Bolivia un nuevo padrón y le vamos a cumplir. Le hemos prometido a Bolivia una nueva Ley de Régimen Electoral y también lo vamos a cumplir”, aseguró. La jornada no solo simboliza el cierre formal del proceso electoral, sino que abre paso a la transición institucional, con autoridades que asumirán sus funciones respaldadas por la legitimidad de la credencial otorgada. El acto, cargado de simbolismo democrático, reafirma la confianza en el sistema electoral boliviano y proyecta un horizonte de reformas que buscan fortalecer la transparencia y la seguridad del voto.

