La noche del 25 de abril, un hecho inédito sacudió a la Armada Boliviana: desconocidos ingresaron al Batallón de Infantería de Marina VI “Independencia”, en el municipio de Chua Cocani, cerca del Lago Titicaca, y sustrajeron armamento y munición de las instalaciones militares.
La institución declaró estado de emergencia y desplegó un amplio dispositivo de seguridad en la región altiplánica y zonas aledañas, con el objetivo de recuperar el material bélico y dar con los responsables.
En los operativos participan comandos anfibios, buzos en altura, policía militar naval y efectivos del Cuarto Distrito Naval “Titicaca”. Las acciones incluyen controles fijos y móviles, además de tareas de inteligencia e investigación coordinadas con la Policía Boliviana y el Ministerio Público.
El robo ha generado preocupación en la población por el riesgo que implica la circulación de armas fuera del control institucional. Autoridades militares señalaron que se trabaja de manera ininterrumpida para garantizar la seguridad y evitar que el armamento sea utilizado con fines ilícitos.
Como resultado de las primeras acciones, varias personas fueron aprehendidas y se encuentran bajo investigación. La Armada informó que continúa la recolección de indicios y testimonios para esclarecer el caso y determinar responsabilidades.
Este hecho se suma a una serie de incidentes que han puesto en debate la seguridad en instalaciones militares y la necesidad de reforzar protocolos internos. La investigación busca establecer si hubo complicidad de personal militar o si se trató de un ataque externo planificado.

