El artista plástico y artesano paceño Juan Ricaldi Vargas destacó el valor patrimonial de la tradicional Feria de Alasita, que este año se inaugura con el brillo especial del bicentenario. Ricaldi, quien desde hace 48 años participa caracterizado como el Ekeko, se presentó en esta ocasión con un traje dorado, símbolo de prosperidad y esperanza para los artesanos y visitantes.
“Me llamo Juan Ricaldi Vargas, soy artesano de las ferias de Alasitas. Hace 48 años que participo y 20 años que le doy vida al Ekeko. Como estamos en el bicentenario, hemos venido con más fuerza vestidos de oro”, expresó emocionado el expositor, invitando a bolivianos y extranjeros a contagiarse de esta costumbre que tiene más de dos siglos de historia.
La feria, que se remonta a las tradiciones surgidas tras el cerco de Tupac Katari, es un espacio de sincretismo cultural donde se mezclan las raíces originarias con las influencias españolas. En palabras del artesano, se trata de una fiesta que venera tanto a la Virgen de La Paz como a la inquietud creadora de los pueblos.
El 24 de enero, día central de la Alasita, Vargas y su equipo estarán presentes para “cargar los deseos” de los visitantes, en un acto simbólico que refuerza la esperanza y la fe en tiempos de celebración. “Por eso les digo a todos los bolivianos y extranjeros: que vengan. Esta es la fiesta del Ekeko, la fiesta de la Alasita, la fiesta de nuestro pueblo”, concluyó. Con el inicio de la feria mayorista, los artesanos paceños ofrecen sus trabajos y miniaturas, reafirmando que la Alasita no solo es una feria, sino un patrimonio vivo que fortalece la identidad y la memoria colectiva de los paceños.

