Gesta Bárbara (II)

Surazo

(*) Juan José Toro Montoya

Junio es el mes de Gesta Bárbara.

El movimiento cultural más influyente de la Bolivia republicana nació el 16 de este mes hace cien años.

Comenzó con la revista que llevaba el nombre que se convertiría en el sello del movimiento, Gesta Bárbara, cuyo primer número fue oficialmente presentado el 16 de junio de 1918 en un acto realizado en el teatro “Skating” que por entonces funcionaba en lo que fue el templo de la Compañía de Jesús, en Potosí.

Ni siquiera sus integrantes más entusiastas, Carlos Medinaceli y Arturo Peralta —más conocido como Gamaliel Churata— sospecharon el alcance que tendría el movimiento. A su influjo, hubo una segunda generación de Gesta Bárbara en La Paz, Cochabamba, Oruro, Tupiza y Santiago de Huata entre 1944 y 1946.

Pero, pese a su trascendencia, el movimiento era prácticamente desconocido hasta que se convocó al Primer Encuentro Nacional de Escritores e Historiadores sobre Gesta Bárbara que se realizó en Potosí en noviembre de 2017. En esa cita, autores como Adolfo Cáceres Romero, Mariano Baptista Gumucio, Ramón Rocha Monroy, Gaby Vallejo Canedo, Rosario Barahona, Rodrigo Urquiola, Armando Sánchez, Mario Araujo Subieta, Sonia Alemán de Uribe, Sisinia Anze, Gabriel Chávez Cazasola, Antonio Terán Cavero, Gonzalo Lema, Freddy Vargas, Luis Antezana, Alba María Paz Soldán, Vladimir Cruz Llanos y Gustavo Morales Méndez expusieron sus conocimientos y trabajos sobre este fenómeno de la literatura boliviana. A ellos se sumaron descendientes de “bárbaros” como Ximena Medinacelli, Adrián Suárez Valda, Alfonso Rojas Moncayo, Gonzalo Molina y Ricardo Gonzáles Alba.

La visión que se recibió fue amplia, esclarecedora y desafiante porque era más que claro que apenas se estaba comenzando a estudiar a Gesta Bárbara.

Conseguir una colección completa de la revista era tarea imposible y, pese a que Mario Araujo facilitó la suya, la calidad del empastado no alcanzaba para una edición facsimilar. La Casa Nacional de Moneda salvó la emergencia optando por las transcripciones así que, con ese auxilio, se pudo preparar una edición conmemorativa que será presentada el próximo 28 de junio.

Será la primera vez que los diez números de Gesta Bárbara se presenten en una sola edición ya que antes, gracias a esfuerzos como los de Araujo y Aurora Valda Cortés de Viaña, se pudo lograr antologías.

Será el homenaje más importante en el centenario de un movimiento que, insisto, requiere estudios que podrían extenderse por años pero ya dieron un primer paso con el encuentro de noviembre.

Por lo visto, el análisis no solo debe ser grupal sino también individual. Las biografías de cada uno de los integrantes depararon sorpresas como, por ejemplo, la causa de la muerte de Valentín Meriles, que falleció de “cirrosis hipertrófica” el 11 de agosto de 1946, o la de Fidel Rivas que murió por “herida cortante del cuello (y) hemorragia”.

¿Quiénes fueron los bárbaros y quiénes no lo fueron? En las reuniones preparatorias para el encuentro se polemizó por la inclusión de Cecilio Guzmán de Rojas en el movimiento, debido a que era pintor, pero las evidencias demuestran que Gesta Bárbara se amplió a otras artes. El músico Armando Palmero estuvo desde el inicio mientras que en el último número, en la sección de noticias, los propios editores de la revista daban a conocer la inclusión de Teófilo Loayza y Ricardo Bohórquez. Gamaliel Churata no fue el único Peralta del movimiento porque su hermano publicó incluso más que Armando Alba.

Por tanto, cien años después, la historia o el estudio historiográfico— de Gesta Bárbara no ha hecho sino empezar.

(*) Es Premio Nacional en Historia del Periodismo.