"Guerreros"

Solapas principales

Surazo

(*) Juan Jos茅 Toro Montoya

Antes de ser identificada como lo que es, un desenfreno de algunas de las m谩s bajas pasiones humanas, la guerra era considerada una actividad sagrada en la mayor铆a de las culturas antiguas.

Cada cultura ten铆a un dios de la guerra y, ya que era considerada sagrada, los guerreros de la antig眉edad se aproximaban tambi茅n a esa condici贸n. No solo eran hombres con superioridad f铆sica sino tambi茅n intelectual.

Es dif铆cil precisar en qu茅 momento de la historia se dividi贸 la sociedad entre guerreros y estudiosos. Una afirmaci贸n apresurada podr铆a decir que es una consecuencia de Atenas y Esparta. Lo cierto es que, a partir de ah铆, comenz贸 a perderse el car谩cter sagrado de la guerra y el guerrero solo se dedic贸 a combatir y a perfeccionar su destreza para el combate. Dej贸 la instrucci贸n a un lado, en manos de fil贸sofos y poetas, y se convirti贸 en soldado, en rangos m谩s abajo.

Como ya pasa mucho tiempo de que Bolivia haya participado en una guerra, nuestras conflagraciones son pol铆ticas y, pese a ser tales, tambi茅n cobran vidas humanas.

Y es en ese terreno en el que aparecen, de vez en cuando, los guerreros, as铆 solo sea de nombre. Ese el caso de los 鈥済uerreros digitales鈥, anunciados como tales por el gobierno central pero no presentados porque, al parecer, su trabajo debe tener car谩cter confidencial.

Los 鈥済uerreros digitales鈥 son cibernautas; es decir, 鈥減ersonas que navegan por el ciberespacio鈥, entendido este como el 鈥溍bito artificial creado por los medios inform谩ticos鈥. Para ponerlo en t茅rminos menos pomposos, y para que ellos tambi茅n lo entiendan, estos dizque 鈥済uerreros鈥 est谩n en internet y su tarea, seg煤n versiones oficiales, es defender al presidente Evo Morales.

Cuando hicieron su aparici贸n en las redes, lo primero que llam贸 la atenci贸n de ellos fue su mala 鈥攅spantosa鈥 ortograf铆a que, por lo general, es un indicador de que una persona est谩 insuficientemente preparada, fundamentalmente para tareas que involucran la actividad de escribir.

Lo siguiente que se vio fue su falta de imaginaci贸n. Mientras la mayor铆a de los 鈥渕emes鈥 (mensajes gr谩ficos que se propagan con el relajo cibern茅tico) son graciosos, los de estos 鈥済uerreros鈥 son toscos y ofensivos porque 鈥攜 esto es un agravante:鈥 ellos se caracterizan m谩s por insultar que por debatir.

Lo serio de este asunto es que, seg煤n denuncia un senador opositor, estos 鈥済uerreros鈥 no trabajan gratuitamente, como inicialmente inform贸 el gobierno, sino que tienen un sueldo promedio de 16.000 Bolivianos, una cifra muy alta que, si se confirma, no se justificar铆a ante el bajo nivel de conocimiento que exhiben.

Para un pa铆s en el que el sueldo m铆nimo es Bs 2.060, el supuesto salario promedio de los 鈥済uerreros digitales鈥 representa ocho veces lo cual, te贸ricamente, deber铆a significar que quienes ganan esa suma tienen que rendir ocho veces m谩s, no necesariamente en horas trabajo sino en calidad. No obstante, una simple mirada a los mensajes de estos 鈥済uerreros鈥 demuestra que no solo no merecen su paga sino que, por el contrario, ellos deber铆an pagar por unas clases extra de redacci贸n, ortograf铆a, gram谩tica, historia, literatura, biolog铆a鈥 en fin鈥 todas aquellas ciencias y disciplinas que la mayor铆a de los bolivianos aprendemos en 12 a帽os de bachillerato para tener por lo menos acceso a una universidad.

Si los sueldos altos son solo para los jerarcas de las divisiones estatales que trabajan con redes sociales, entonces estaremos en presencia de un grupo que se aprovecha del (mal) trabajo ajeno y, para peor, ni siquiera hace el esfuerzo de corregir los espantosos textos de sus dirigidos.

(*) Es Premio Nacional en Historia del Periodismo