50 muertos por traslado de embajada de EEUU

Carnicería en Gaza

Al menos 52 palestinos han muerto y más de 1.200 han resultado heridos, entre ellos 200 menores, por fuego del Ejército israelí en las protestas ocurridas en la frontera de Gaza contra el traslado de laEmbajada de EE.UU. desde Tel Aviv a Jerusalén, que se ha inaugurado hoy bajo enormes medidas de seguridad con la presencia de Jared Kushner e Ivanka Trump. Las protestas fueron convocadas también con motivo de la Marcha del Retorno, que reclama el derecho de los refugiados palestinos a volver a sus hogares.

La población de Gaza hizo hoy una huelga masiva y el enclave amaneció con las escuelas, universidades, bancos, tiendas, instituciones públicas cerradas y escaso tráfico rodado.

Según datos del Ministerio de Salud palestino, cerca de una treintena de los heridos se encuentran en estado de extrema gravedad, 71 tienen consideración grave, unos 800 de gravedad media y cerca de un millar sufrieron heridas leves. Del total de heridos, 918 lo fueron por munición real, 5 por balas recauchutada, 98 por restos de metralla, 196 por golpes y contusiones y más de 700 fueron atendidos por asfixia por gases lacrimógenos.

Hamás culpó hoy a Israel y a Estados Unidos de los que denominó “41 mártires” y de los heridos y uno de sus líderes, Mahmud Zahar, prometió que “seguirán llevando a cabo las marchas hasta que consigan sus objetivos”.

 

El Ministerio de Salud palestino acusó a Israel de cometer “una masacre” contra los manifestantes y el ministro, Jawad Awad, hizo un “llamamiento urgente” a la comunidad internacional para que presione a Israel y que detenga la violencia. La ONG defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional denunció hoy un uso excesivo de la fuerza y una “aborrecible violación de la ley internacional”.

El Ejército afirma que los manifestantes “lanzaron bombas incendiarias y artefactos explosivos a la verja de seguridad y a las tropas israelíes, así como neumáticos ardiendo, piedras y objetos inflamables con la intención de ocasionar incendios en territorio israelí y causar daño a los soldados”. Las fuerzas israelíes están “respondiendo con material antidisturbios y fuego real” y “actúan de acuerdo con los procedimientos estándar operativos”, indicó el Ejército israelí.

 

Según el Ejército israelí, más de 35.000 personas participaron hoy en las protestas en doce puntos cerca de la divisoria y cientos de ellos trataron de asaltar la verja.

En la ciudad cisjordana de Ramala, alrededor de 3.000 personas se concentraron en la Plaza de Yaser Arafat, convocados por las facciones palestinas, desde donde tienen previsto marchar hacia el puesto militar israelí de Qalandia, que separa Ramala de Jerusalén. También hay manifestaciones en otras localidades cisjordanas como Nablus, Hebrón y Belén con el fin de avanzar hacia los puestos de control militares israelíes.

 

Además, Israel reforzó la seguridad en Jerusalén, sobre todo en torno al edificio que alberga la nueva legación diplomática estadounidense y donde se convocaron manifestaciones.

La polémica capitalidad de Jerusalén

Los palestinos, que buscan su propio Estado futuro con su capital en Jerusalén Oriental, están indignados por la decisión de Trump frente a la preferencia de anteriores mandatarios de mantener la embajada en Tel Aviv a la espera de avances en el proceso de paz.

 

Las conversaciones, dirigidas a encontrar una solución de dos estados en el conflicto entre Israel y los palestinos, están congeladas desde 2014. Otras potencias internacionales temen que el paso de Estados Unidos pueda inflamar las protestas en la Cisjordania ocupada, que fue capturada por Israel junto con Jerusalén Oriental en la Guerra de los Seis Días, en 1967.

La mayoría de los países dice que el estatus de Jerusalén - una ciudad sagrada para judíos, musulmanes y cristianos - debería ser decididaen un acuerdo definitivo de paz y que el traslado de embajadas ahora podría condicionar tal acuerdo.

 

En Jerusalén, se celebró esta tarde la ceremonia de inauguración de la nueva sede de la embajada de EE.UU., un acto donde abundaron los mensajes de alegría, en un claro contraste con las imágenes de las protestas.

La ceremonia contó con la asistencia del primer ministro, Beniamín Netanyahu; el presidente, Reuvén Rivlin, así como las principales autoridades del país. La delegación presidencial estadounidense presente en el acto fue encabezada por el subsecretario de Estado, John Sullivan, y cuenta también con el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin; la hija y asesora del presidente, Ivanka Trump, y su marido y también asesor presidencial, Jared Kushner. La Policía solo permitirá la entrada de residentes con vehículos al barrio de Arnoná, en el oeste de la ciudad, pero limítrofe con la parte este ocupada de la ciudad.

(La Vanguardia)