Iglesia descarta mediación si no hay voluntad de partes

Conflicto de Incahuasi

La Iglesia Católica descartó este viernes la posibilidad de mediar en el conflicto por regalías de Incahuasi, si no hay voluntad del Gobierno y regiones.

El arzobispo de Sucre, Monseñor Jesús Juárez, pidió respeto a los derechos fundamentales de la población y la parte en conflicto renuncien a medidas que atenten contra ellos.

“Es necesario sentarse a dialogar para encontrar una solución a este conflicto, como iglesia no es posible aceptar una invitación para facilitar el diálogo, sin el consentimiento de las partes en conflicto. No se puede mediar algo que las otras partes no lo hayan solicitado” manifestó

La autoridad de la Iglesia aclaró que el diálogo y la mediación son con la participación y voluntad de todos los sectores involucrados. En esta ocasión esa condición no se da.

El ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, aclaró en esta jornada que no es necesaria una mediación, porque hubo diálogo con la otra parte.

“No es necesaria ninguna mediación, porque estos acuerdos los logramos entre partes, nos reunimos, les dijimos ‘aquí está’, lo firmamos para que se vea la buena fe del Gobierno que asistió a este diálogo con propuestas y que quiere llegar a entendimientos”, puntualizó.

La Iglesia Católica tomó la palabra luego de la represión policial a un bloqueo de cívicos chuquisaqueños y otras organizaciones en Macharetí y ante advertencias desde Santa Cruz por el respeto a sus regalías del Campo Incahuasi.

Derecho al  trabajo

Monseñor Juárez recordó que las familias tienen derecho al trabajo y a un sustento. Cualquier medida de protesta no debería afectar a ellas.

“No debemos afectar a nuestros niños y jóvenes que deben estudiar para servir al progreso de nuestro país. Invitamos a asumir otras medidas, que aún llevando adelante los paros y marchas no obstaculicen el derecho de los ciudadanos”, dijo.

Indicó que todos quieren una salida para solucionar el problema.

“Esa salida tiene que ser justa y equitativa, técnica y jurídica, respetando los antecedentes históricos conocidos, pero pensando en el bien común de todos los bolivianos. Ningún acto de violencia puede ser justificado, venga de donde venga”, concluyó.