Moody´s: Cataluña se asemeja a Bolivia

Calificación de solvencia

Cataluña se está quedando al margen de la mejora general de calificación de solvencia de las comunidades autónomas. La agencia Moody's ha decidido subir la nota a todas las comunidades que analiza, menos a Cataluña, a la que deja en nivel de bono muy basura asignado a países como BoliviaBangladesh Islas Fidji. En un comunicado para los inversores, Moody's asegura que mantiene a Cataluña en Ba3 con perspectiva negativa, por su "inestabilidad política irresuelta" y afirma que no la degrada más por "el extraordinario apoyo que recibe del Gobierno central". "Cualquier indicación de debilitamiento de la financiación del Gobiernocentral conduciría a una rebaja de la calificación de Cataluña", advierte Moody's.

La agencia asegura que, en coherencia con haber elevado la semana pasada la calificación de España debe hacer una mejora de nota para las comunidades autónomas salvo la catalana.

En contraste, Moodys otorga su mejor nota al País Vasco, por "su régimen fiscal único" y señala que no sólo ha obtenido superávit en 2017, sino que lo volverá a conseguir en 2018.

Le concede A3 (notable), por encima del Baa1 (aprobado alto) del Reino de España. Mantiene así al País Vasco con mejor calificación que al Estado. También elogia particularmente a MadridCastilla León Galicia, a las que concede Baa1, la misma nota que al Estado, por el control de sus cuentas públicas y su capacidad de financiarse en los mercados al margen del apoyo del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

Andalucía Extremadura logran Baa2 y, por primera vez, se acercan a salir del bono basura ValenciaCastilla-La Mancha y Murcia, que suben a Ba1, que es el escalón menos malo del suspenso.

En contraste queda Cataluña en el citado nivel de Ba3. La razón es "su débil posición fiscal", "sus muy elevados niveles de deuda" y "las persistentes tensiones políticas entre la región y el Gobierno central", porque "están afectando a la economía regional, particularmente la inversión extranjera".

"Moody's espera que la inestabilidad política, irresuelta tras las elecciones autonómicas del 21 de diciembre de 2017, continuará afectando negativamente al entorno económico añadiendo presión a las ya débiles finanzas de la Generalitat". No va más lejos, porque prevé que siga enchufada al FLA, pero amenaza con degradar su rating si el nuevo Gobierno de la Generalitat termina tomando medidas en contra de la lucha contra el déficit y la reducción de la deuda. En todo caso, no prevé mejoras antes de 2020.

En contraste, Moody's sí mejora la calificación del Ayuntamiento de Barcelona hasta Baa1 "en reflejo de la buena gestión presupuestaria y buenos fundamentos financieros en los últimos años".

La decisión de esta agencia de calificación, sigue a la ya tomada hace unas semanas por Standard&Poor's sobre Cataluña dejando a esta comunidad también a nivel de bono basura.

Al igual que Moody's, S&P considera negativa para la solvencia de Cataluña la actual tensión política con el gobierno central y no degrada más su calificación, porque prevé que el Ministerio de Hacienda mantenga los préstamos del FLA, vitales para el funcionamiento de la Generalitat catalana.

(El Mundo)