El CEO va en busca de clanes que alientan el contrabando

Ataque en la frontera Pisiga

El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez, este viernes aseguró que la zona fronteriza de Pisiga está controlada,  tras registrarse un violento ataque, por un grupo de contrabandistas al puesto de control fronterizo con Chile, que dejó como saldo daños materiales de consideración, entre ellos tres vehículos incinerados.

Tras los incidentes, el Comando Estratégico Operacional (CEO) de Lucha Contra el Contrabando va detrás de dos clanes familiares cuyos líderes, según informes preliminares, huyeron a Chile, de donde proviene el contrabando.

En ese marco, la presidenta de la Aduana Nacional de Bolivia (ANB), Marlene Ardaya, anunció que el Ejército “va a reforzar” los controles en ese sector, más cuando los contrabandistas hacen “vigilancia” al personal estatal que controla el flujo de comercio exterior.

El jueves, la funcionaria denunció, acompañando una transmisión en directo de las cámaras de seguridad desde esa zona, lo que sucedía en Pisiga. Para el ataque los agresores usaron dinamitas y piedras y se quemaron tres vehículos.

Rodríguez detalló en una entrevista en la red Unitel que el génesis de este conflicto estalló en febrero, cuando el CEO incineró cinco camiones que ingresaban con mercancía ilegal al país por “caminos indebidos”. El operativo dejó como saldo un fallecido y un herido.

Luego, las FFAA optaron por abrir zanjas en la línea fronteriza, “al norte hacia el nevado y al sur hacia el salar de Coipasa” para anular ese tipo de accesos.