5 escándalos pesaron al cambio de Comandante

Hechos de corrupción en la policía

El ex comandante General de la Policía, Rómulo Delgado, duró 96 días en el cargo, menos de cuatro meses, y en ese tiempo se denunciaron al menos cinco escándalos que empañaron la imagen de la institución verde olivo. Sus antecesores Rino Salazar y Abel de la Barra están procesados por presuntas irregularidades en designaciones y órdenes de destino.

El ahora ex titular de la institución del orden no estuvo presente en el acto de posesión de su sucesor, Vladimir Yuri Calderón Mariscal, el martes en la noche. Horas antes había participado de una conferencia de prensa para presentar los resultados de un operativo que desarticuló una banda criminal.

Entre los cinco escándalos denunciados están los cobros a postulantes en la Academia Nacional de Policías (ANAPOL), caso en el que el presidente Evo Morales tuvo que intervenir para instruir la anulación de los exámenes y hay dos altos jefes procesados. Siguieron los supuestos cobros por los destinos; el asesinato de dos chilenos en el que están involucrados cinco policías; las violaciones en carceletas, una de ellas a una brasileña que acusó a custodios del penal de Rurrenabaque; y el contrabando que involucra al ex comandante departamental de Oruro, Rommel Raña, denunciado por corrupción y protección a grupos que internan ilegalmente mercadería desde Chile. Sería parte de una red que involucra a otros efectivos.

Sin embargo, a pesar de esos escándalos, el martes, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, negó que existiera una denuncia puntual contra el ahora ex comandante general y atribuyó su remoción al cierre de una etapa.

Ayer, Romero dijo que a los "malos elementos" hay que alejarlos de la Policía, en alusión a los hechos de corrupción que existen en la institución del orden.

OTROS PROCESADOS

Los generales Rino Salazar y Abel de la Barra, ex comandantes de la Policía Boliviana fueron acusados por la Fiscalía Policial y serán llevados a juicio disciplinario por presuntas irregularidades en designaciones y órdenes de destino.

Los ex jefes policiales son acusados por transgredir varios artículos de la Ley 101 (Ley del Régimen Disciplinario de la Policía Boliviana): declarar o mantener en comisión de servicio o destinar al personal policial omitiendo el cumplimiento de las normas vigentes; ordenar o inducir la ejecución de actos que constituyan faltas, para beneficio personal o de terceros, y dictar resoluciones contrarias a la Ley Orgánica y a la presente Ley 101.

El general Salazar fungía como comandante de la Policía en 2016. Ese año fue cuestionado por los operativos realizados contra los mineros cooperativistas en la localidad de Panduro, donde fue secuestrado y asesinado el entonces viceministro Rodolfo Illanes.

De la Barra ocupó el cargo de Comandante en la gestión 2017 y estuvo enfrascado en denuncias vinculadas al ciudadano Antonio de la Fuente, a quien también demandó.

Tomado: Correo del Sur