Dilma pide solidaridad con Lula

Asegura que es inocente

La expresidenta de Brasil Dilma Rousseff (2011-2016) pidió este martes desde Madrid “solidaridad internacional” con su predecesor y mentor político, Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado por corrupción y pretendiente a la elección presidencial de octubre.

“Necesitamos solidaridad internacional”, afirmó en un coloquio en la Casa América de Madrid la ex dirigente izquierdista, destituida por el Congreso brasileño en 2016 acusada de falsear las cuentas públicas.

Según ella, “la democracia en Brasil está en riesgo”, a causa del “golpe parlamentario” que llevó a su impeachment y a que su ex vicepresidente, el conservador Michel Temer, asumiera la jefatura del Estado.

De momento, Lula recibió muestras de apoyo de los gobiernos de Cuba y Venezuela y del partido izquierdista español Podemos, con el que la ex dirigente brasileña se reunió el lunes en Madrid.

Rousseff,  reiteró que cree en la inocencia de Lula, quien desde el sábado está en prisión en Curitiba e insistió en que el ex mandatario (2003-2010) sigue siendo el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones presidenciales de octubre. “Nosotros no tenemos plan B. Nosotros mantenemos la candidatura de Lula”.

El PT va a “luchar en todas las instancias jurídicas para que Lula sea candidato”, añadió.

El expresidente izquierdista, de 72 años, es el favorito de los sondeos, con una clara ventaja sobre Jair Bolsonaro, diputado ultraderechista y defensor de la dictadura militar (1964-85).

Rousseff estimó que el país, la mayor economía de América Latina, vive una situación de “gran impasse”, que “fortalece la posición de Lula”, quien pese a estar “dentro de la cárcel es el protagonista de la elección presidencial de 2018”.

El PT deposita parte de sus esperanzas este miércoles, cuando el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil podría debatir una alteración de normas que podría dejar a Lula libre. En la instancia, se podría podría debatir la modificación de una norma que permite encarcelar a personas condenadas cuando aún disponen de recursos judiciales.

(La Tercera)