Rechazan intervención militar en Venezuela

13 países del Grupo de Lima

En su primera reunión tras el bloqueo del ingreso de ayuda humanitaria a Venezuela, el Grupo de Lima dejó claros los parámetros de su respuesta a la crisis venezolana: el respeto constitucional a la autoridad del Presidente encargado, Juan Guaidó, y la salida inmediata de Nicolás Maduro. Eso sí, descartó completamente el uso de la fuerza militar.

En una declaración de 18 puntos, sus integrantes manifestaron "su convicción de que la transición a la democracia debe ser conducida por los propios venezolanos pacíficamente", llamaron al "cese de la usurpación" de Maduro, a la realización de "elecciones libres, justas y creíbles", e instaron a las FF.AA. del país a respaldar a Guaidó.

Para el grupo, ya es evidente que "el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro está sometiendo intencionalmente a los venezolanos" a "una sistemática privación de alimentos y medicinas", para "asegurar su permanencia en el poder".

"El uso de la fuerza no es una solución para lo que ocurre en Venezuela. Lo que el Grupo de Lima ha venido apoyando es una solución pacífica", dijo Carlos Holmes Trujillo, canciller colombiano y anfitrión del encuentro. El vicepresidente brasileño, Hamilton Mourão, hizo eco de sus declaraciones.

Reforzando la vía institucional de sus demandas, el Grupo de Lima pidió a la Corte Penal Internacional que "tome en consideración" la "grave situación en Venezuela". Ese organismo ya está investigando si se han producido violaciones a los DD.HH. en el país, a pedido de varios países, entre ellos Chile.

Todas las opciones

Quien sí dejó la puerta abierta a una intervención fue el vicepresidente estadounidense, Mike Pence. Invitado a la cita del Grupo de Lima, Pence dijo que cuando se trata de resolver la crisis venezolana, "todas las opciones están sobre la mesa", en línea con lo que ha dicho el mandatario de EE.UU., Donald Trump.

Washington redobló su presión sobre el chavismo al imponer sanciones a cuatro dirigentes "alineados con el expresidente ( sic ) Maduro por obstaculizar la ayuda humanitaria tan necesitada y prolongar el sufrimiento del pueblo venezolano". Como consecuencia, quedaron congelados los activos que puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y se prohíbe llevar a cabo transacciones financieras con ellos por parte de entidades estadounidenses.

Los afectados son los gobernadores Omar Prieto (Zulia, noroeste), Ramón Carrizales (Apure, oeste), Jorge García Carneiro (Vargas, norte) y Rafael Lacava (Carabobo, norte).

 

Washington también pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna hoy para discutir la situación en el país sudamericano. El órgano abordó por última vez la crisis el 26 de enero.

"Estamos con ustedes 100% y seguiremos apoyándolos hasta que la democracia y la libertad sean restauradas. Maduro debe irse", dijo Pence ayer en Bogotá, al anunciar que la Casa Blanca enviará US$ 56 millones de ayuda adicional para los países vecinos de Venezuela, para que puedan lidiar con los migrantes que huyen de la crisis y que superan los 3,4 millones, según cifras de la ONU.

El vicepresidente también invitó al Grupo de Lima a que transfieran los activos de la estatal petrolera PDVSA a Guaidó y nieguen al "círculo íntimo de Maduro" el ingreso a sus países.

Anoche, en un comunicado, el régimen chavista acusó a EE.UU. de impulsar "junto a un grupo de países subordinados" una "feroz campaña" para derrocar "al gobierno de Venezuela y al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros". El texto también acusa a Pence de intentar "girar órdenes para que otros países se sumen" a sanciones contra activos de Caracas, lo que el gobierno considera que "pone en peligro la paz y la seguridad internacional".

En una entrevista a ABC News difundida anoche, Maduro dijo que Guaidó "va a tener que enfrentar la justicia" cuando regrese a Venezuela, porque se le había prohibido salir del país.

Desde que se autoproclamó Presidente encargado, el 23 de enero, Guaidó ha conseguido que decenas de países -entre ellos Chile- lo reconozcan como el mandatario legítimo de Venezuela y envíen toneladas de ayuda humanitaria a centros de acopios fuera del país. El opositor se jugó sus cartas el sábado, cuando intentó hacer entrar los insumos al país, con la ayuda de cientos de miles de voluntarios, pero el bloqueo del chavismo les impidió el paso a buses cargados con alimento y medicinas.

"Hoy demostramos que la diplomacia y el cerco diplomático es más fuerte que las amenazas o los discursos bravucones", dijo el Presidente colombiano, Iván Duque, al cierre de la reunión del Grupo de Lima. Es precisamente en su país -en la ciudad fronteriza de Cúcuta- donde está guardada la mayor cantidad de ayuda humanitaria que Guaidó ha logrado recolectar. El mandatario prometió que seguirán estrechando el cerco diplomático para que Maduro deje el poder.

"Más que medidas de presión, hay que diseñar una transición donde los militares (venezolanos) tengan un papel importante que garantice sus propios intereses personales e institucionales, y a la vez evite que el país entre en una espiral violenta que puede terminar con un largo período de conflicto de baja intensidad", dijo a "El Mercurio" Phillip Gunson, analista del centro de investigaciones International Crisis Group.

Más de 100 militares desertaron el fin de semana y respaldaron a Guaidó, pero Maduro todavía tiene el apoyo del grueso de las FF.AA.