“Billetera Móvil”, ¿caballo de Troya?

Al punto

(*) Diego Rojas Castro

El viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Jaime Durán, informó el jueves 13 que se está creando una aplicación para celulares con el nombre de “Segundo Aguinaldo” que funcionará como cuenta virtual o billetera móvil, de modo que el 15% del segundo aguinaldo se depositará en esa cuenta, y se restringirá su uso solo para la compra de productos nacionales.

Durán explicó que las entidades públicas y privadas actualizarán su base de datos con los números de celular de sus trabajadores, y con esa información, se asignará el dinero de forma automática a sus dispositivos móviles. Señaló además que los trabajadores podrán apersonarse a empresas que vendan productos bolivianos y con esa “billetera móvil”, hacer las compras. Lo que gasten se descontará de esa cuenta virtual.

Descargar la aplicación móvil será de manera obligatoria para el sector público, y por lo menos de momento, opcional para las empresas privadas. Tal es la versatilidad de esa billetera móvil, que funcionará en todo tipo de celular, ¡incluso en los de gama baja (teléfonos “ladrillo”), que solo sirven para llamadas y mensajes!

Es sumamente importante recalcar que esta “innovación” no es una iniciativa propia de las autoridades locales, sino una práctica exactamente igual al “Carnet de la patria” en Venezuela, pero esta vez en versión digital, para dispositivos móviles de toda gama y color.

El “carnet de la patria” genera preocupación entre algunos ciudadanos y grupos de derechos humanos que creen que es una herramienta para que el gobierno de Nicolás Maduro monitorice a la población y reparta los escasos recursos entre sus leales. Este tipo de tecnología puede ayudar a gobiernos de ideas afines a rastrear, recompensar y castigar a los ciudadanos.

En noviembre de este año, un reporte especial de Reuters sacó a la luz que la empresa china ZTE ayudó al gobierno venezolano a desarrollar e implantar el “carnet de la patria”. Mediante ese carnet, los ciudadanos venezolanos pueden acceder a subvenciones y suministros, pero a costa de proporcionar al gobierno una gran cantidad de datos. Este mecanismo está inspirado directamente en el sistema de control social chino, uno de los más exhaustivos del mundo y que genera mucha preocupación sobre la privacidad de sus ciudadanos, el temido “gran hermano” de Orwell.

Empresas chinas tales como ZTE y Huawei tienen problemas para operar en EE.UU. por estar bajo sospechas de realizar espionaje a favor de China. Cada vez más críticos dicen que este país exporta herramientas que ayudan a los gobiernos a monitorizar a los ciudadanos. Si ZTE está ayudando a Venezuela a construir un sistema que supervisa el comportamiento de los ciudadanos a través de una tarjeta de identificación como fue revelado por la investigación de Reuters, ¿deberíamos también nosotros preocuparnos?

Recordemos que hace solo dos meses el presidente Morales pidió ayuda a China para enfrentar la mal llamada “guerra digital” en redes sociales, y el hecho de que la “billetera móvil” sea una aplicación a ser instalada en los teléfonos móviles de la población, abre las puertas a que la monitorización de los ciudadanos se implante directamente en los dispositivos móviles, que en la mayoría de los casos son el medio principal de acceso a redes sociales e internet de los ciudadanos, cuya intervención podría proporcionar una radiografía completa de los hábitos y orientación política de cada persona.

El gobierno boliviano ha introducido esta billetera móvil de manera muy sutil y artera. ¿Qué es lo que realmente traman? Cabe preguntarnos, ¿el doble aguinaldo y el 15% del pago en especie a través de esta billetera virtual, no serán más que un caballo de Troya?

(*) Ingeniero y docente universitario.