ASFI: Banca boliviana goza de buena salud

98% son buenos pagadores

El sistema financiero en Bolivia y la banca se encuentran "sólidos y solventes" con crecimiento en patrimonio, créditos, depósitos y cumplimiento de las metas de financiamiento destinadas al sector productivo y de vivienda de interés social, evaluó la directora de la Autoridad de Supervisión, Ivette Espinoza.

"Estamos en la capacidad de afirmar que Bolivia goza de un sistema financiero sólido con importante crecimiento", expresó en entrevista con Xinhua la directora de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi) de Bolivia.

"Por lo que la sostenibilidad del sistema está asegurada para continuar contribuyendo al desarrolla del país", dijo a Prensa Latina.

Argumentó esta postura en concordancia con el informe del Banco Central de Bolivia (BCB) que señaló que el sistema de intermediación financiera se comportó de manera estable y segura en el primer semestre de 2018.

Lo hizo bajo un contexto de expansión económica mundial que continuó recuperándose a ritmos diferenciados con una proyección del crecimiento global para este año.

De acuerdo con la experta financiera, el repunte gradual del crecimiento de las economías latinoamericanas fue consecuencia del mayor dinamismo de la demanda externa, aumento de remesas hacia la región, y una mayor dinámica de la inversión y el consumo.

Señaló que la dinámica de la macroeconomía boliviana genera un sólido y estable desempeño del sistema de intermediación financiera, que se reflejó en adecuados indicadores de solvencia, con un nivel de "bolivianización" de créditos y depósitos en ascenso.

Se reflejó, además, en mejores indicadores de acceso a los servicios financieros, lo que posicionó a Bolivia como uno de los países de la región con mayor inclusión financiera.

Espinoza destacó en ese sentido la implementación de varias medidas ejecutadas por el BCB para disminuir una mayor exposición al riesgo de liquidez del sistema financiero.

Dijo que los bancos han cumplido la meta establecida por ley, tras el plazo de 5 años para hacerlo en cuanto a los niveles mínimos de cartera productiva y vivienda social.

El decreto del 18 de diciembre de 2013, establece que los bancos múltiples deberán mantener un nivel mínimo de 60 por ciento del total de su cartera, entre créditos destinados al sector productivo y de vivienda de interés social.

La cartera destinada al sector productivo debe representar al menos el 25 por ciento del total.

Otro elemento importante que demuestra la estabilidad y solvencia del sistema financiero boliviano es la mora bancaria que se mantiene entre una de las más bajas de la región, según Espinoza.

El 98 por ciento de quienes asumen un crédito son buenos pagadores, es decir, el 2 por ciento corresponde a mora bancaria, según datos hasta agosto de 2018.

"Se destaca que Bolivia se ubica entre los países con menor índice de morosidad de Latinoamérica, pese a un contexto económico internacional adverso", subrayó la directora de la Asfi.

"El sistema financiero en toda Bolivia continúa creciendo. Es un elemento fundamental en un contexto internacional donde hay dificultades en la región", completó.

Para la directora de la Asfi, este índice que se mantiene estable en ese promedio desde el 2010, muestra que la cultura del buen pagador se impone al cumplirse las obligaciones asumidas por la gente, además de que hay varios factores que permiten esa dinámica.

En Bolivia, la mora en bancos se redujo de 17,6 por ciento (2002) a 2 por ciento en agosto pasado, según el historial del BCB y del Ministerio de Economía.

Uno de los factores para la disminución de la mora es la política de "bolivianización" que aplica el BCB.

Esta política de "bolivianización" significa la recuperación de la confianza en la moneda nacional respecto del dólar, medida implementada desde el 2006.

"Esta medida fomentó el uso del boliviano (moneda nacional) en todas las transacciones como el ahorro y los préstamos", dijo.

Significa, además, que los precios de los productos se expresen en la moneda nacional, "a fin de que no se vean afectados con la cotización del dólar".

Para Espinoza, el crecimiento de cifras positivas en la banca en utilidades, depósitos y créditos, además de la baja considerable de la mora en los últimos 10 años, son reflejo de lo que ocurre en la economía boliviana.