Juez que encarceló a Lula será ministro

Fichaje de Bolsonaro

El juez más famoso de Brasil, Sérgio Moro, el instructor de las mayores investigaciones del caso Lava Jato y responsable del encarcelamiento del expresidente progresista Lula da Silva, se pasa a la política.

Moro ha aceptado la invitación del próximo presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro de asumir el ministerio de Justicia y de Seguridad Pública.

“La perspectiva de poner en marcha una agenda fuerte de lucha contra la corrupción y el crimen organizado, con respeto a la Constitución, la ley y el derecho, me han llevado a tomar esta decisión”, ha anunciado este jueves el magistrado con una nota minutos después de salir de la casa de Bolsonaro, en Rio de Janeiro, donde mantuvo una reunión con el presidente electo.

“En la práctica, aceptar esta invitación significa consolidar los avances de la lucha contra el crimen y la corrupción de los últimos años y alejar los riesgos un retroceso por el bien mayor”, ha añadido.

La entrada de Moro en el Ejecutivo significará un antes y un después en las investigaciones de Lava Jato. Hasta ahora, ha sido él quien conducía las pesquisas más significativas del mayor caso de corrupción de Brasil, el que desveló, en 2014, la existencia de una enorme trama de desvío y blanqueo de dinero público usando la petrolera estatal Petrobras.

El caso, con múltiples ramificaciones, afecta a prácticamente toda la clase política de Brasil y Moro mostró pocos reparos en que se asociase su nombre y su cara a los cientos de detenciones que ordenó, sobre todo las que tuviesen que ver con el entonces gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Con el paso de los años, Moro se fue convirtiendo en el santo patrón del odio al PT, un fenómeno creciente que ha contribuido notablemente a la victoria del ultraderechista. La trayectoria de Moro que culminó en junio de 2017, cuando condenó al popular Lula por corrupción. En enero, la sentencia fue ratificada en segunda instancia y Lula, cuyos recursos fueron rechzados, fue encarcelado en abril.

En un primer momento, las investigaciones de Lava Jato quedarían en mano de Gabriela Hardt, la sustituta de Moro; después se le asignaría uno de los jueces del sur de Brasil que se disputen el cargo. Generalmente lo recibe quien lleva más años en activo.

Bolsonaro se convierte así en el más famoso de los superministros de Bolsonaro, quien está repartiendo un poder considerable entre su gabinete, al fusionar ministerios entre sí e incorporarles varias agencias hasta ahora independientes.

En el caso de Moro, su superministerio mezclará Justicia con Seguridad y, también, la Secretaría de Transparencia y Combate a la Corrupción, Asuntos Internos y el Consejo de Control de Actividades Financieras.

Entra en la misma categoría que Paulo Guedes, el ministro de Economía del ultraderechista, que aúna Hacienda, Desarrollo, Industria y Comercio Exterior y Planeamiento. En Ciencia, Bolsonaro ha incorporado a un exastronautra y y en la Casa Civil, al diputado Onyx Lorenzoni.

(El País)