La Qamasa, a quince de Octubre Negro

Guerra del Gas, 15 años después

(*) Clemente Mamani

En varias oportunidades, nosotros no nos damos cuenta de los acontecimientos cósmicos locales, ni detalles rituales andinos que se presentan en nuestro espacio y entorno.

En la gestión 2003 desde inicios de enero, hubo una alerta para hacer un acto de cumplimiento mediante la ritualidad aymara. Como no se procedió oficialmente, se vino las consecuencias posteriores.

Esta preocupación se convirtió en qhina (recelo de penar), que anticipaba la presencia de una fatalidad insoslayable. Se enunciaba que lo triste iba a multiplicarse en el recinto.

Cotidianamente era una predicción visible, sucesos trágicos  en el establecimiento del poder nacional.

Como señal cayó un rayo natural -que indica a sus lectores asignados por el ajayu (el espíritu de identidad ritual)- como alerta temprana en el mismo sitio que es el waña q’ixu, (rayo de sequedal).

En aquella oportunidad se requería urgente realizar un rito de disculpa y ponderación. Lo raro es que nadie del poder o del gobierno dio importancia, en pleno Kilometro 0 de Bolivia, ubicado en la ciudad de La Paz.

Recuérdese que todo es fruto de la colonización y de ahí empezó las diferencias internas entre lo social, gremial y cívico

En el amanecer del primero de febrero del año dos mil tres, en Laraman-quta (lago de color violeta), situada en los alrededores de Ch´uquiyapu (sementera de papa) se advierte un crepúsculo raro e inédito que ofrecía las nubes encrespadas entre manojos rosados con manchas rojas localizadas en aguas de la cuenca lacustre.

A unos cuantos días, estallaba el enfrentamiento sangriento entre policías y militares en la Plaza Murillo.

En ese instante empezaba a abrirse el telón de la confrontación coyuntural castrense policial, que repercutió en textura con el tejido de la crisis social y laboral. En sí fue por la falta de conocimiento del significado milenario de los fenómenos naturales del contexto andino.

Lo cierto es que la existencia crepuscular era la premonición del humano que ante las consecuencias adversas iba adquirir el coraje del destino. En ese entonces no se validó ni se rescató el pensamiento crítico y recreativo al hecho natural correspondiente.

En ese periodo de la historia de Bolivia no se valoraba los saberes ancestrales, en el marco de la convivencia social y la interacción con los medios populares. En el pasado se construía el aprendizaje comunitario significativo dentro la familia y la comunidad.

Algo del pasado

Hace quince años no se validaba el pasado inmediato, ni se daba importancia a los detalles rituales de forma oficial,

El nevado de Wayna Potosí fue mudo testigo de la jornadas de octubre y radio San Gabriel el epicentro de la planificación estratégica comunitaria.

Desde este medio de comunicación se hacía frente a la fuerza represora del Gobierno de entonces. En el teatro de la emisora se instaló la huelga campesina obrera y estudiantil.

En esta lucha desigual el protagonista era el ciudadano de pie, el poblador de la jornada que se gana el pan de la vida en base al sudor y sacrificio.

Con solidez de la bravura originaria supieron afrontaron la situación adversa al perfil del coraje significativo de identidad, plasmando el subconsciente colectivo que genera la intrepidez comunal.

En la ciudad de El Alto -frente al poder neoliberal de ese entonces- se apreciaba la práctica y praxis de la complementariedad y la reciprocidad, tanto en las marchas vecinales y bloqueos contundentes. Hubo un enfrentamiento desigual.

El gobierno neoliberal quiso escarmentar coercitivamente, como respuesta sobresalió el levantamiento de la masa que se fortaleció con la unidad social

A quince años de Febrero Rojo y Octubre Negro, nos encontramos en un mundo competente, donde la ciencia avanza a pasos gigantescos, con datos dinámicos producto del cambio ciberespacial y las exigencias de la tecnología contemporánea.

Hoy por hoy en la Alteñidad quedo la estrategia de combate al vigor de la qamasa (coraje), cuyo símbolo de lucha y rebelión vigila   puntos cardinales extensivos de la ciudad del Alto, considerada la “Tiwanaku del tercer milenio” y el crisol de la nacionalidad boliviana.

Aquí el poblador de tez andina sigue desarrollando su inteligencia mancomunada, en base a las necesidades colectivas, a fin de visibilizar el Modelo Educativo Socio-comunitario Productivo, fruto del contenido de la Ley 070.  

En el presente se tiene la presencia del Consejo Educativo Social Comunitario de la Unidad Educativa, que antes se denominaba Junta Escolar de padres de Familia.

En la formación permanente se aprecia el valor y coraje sin límite de inquietudes tomadas en cuenta para ser atendidas, sabiendo que toda iniciativa es producto de conducta individual y colectiva, vitalizada en un plano horizontal participativo.

TESTIMONIO DEL AUTOR

A LO GRANDE:

En 2003. fui asignado a  cumplir la tarea de comunicador social educativo, un perfil de la competencia institucional, y el servicio a la población aymara.

Estaba como responsable de radio revista WILLXTANIWA, que empezaba a horas cinco de la madrugada hasta siete de la mañana, en formato directo y participativo.

En ese espacio insertaba programas de: PASTORAL, SALUD, AGROPECUARIA y CIPCA. Luego tenía que dar a conocer la realidad del acontecer nacional, con primicias y orientaciones para fortalecer la identidad educativa.

Después ingresaba al éter a las nueve hasta diez de mañana, conduciendo el espacio radial de CULTURA AYMARA y semanalmente FIESTA DOMINICAL. De yapa preparaba material radiofónico para ERBOL, con el denominativo de SONIDOS MAGICOS de emisión semanal.

Recuerdo que el 8 de enero comenzaron a brotar bloqueos, pues un grupo de chóferes alborotaban en la avenida César Valdés de la ciudad de El Alto.

Yo por dar cobertura al hecho y en el intento de realizar mi trabajo periodístico, recibí un certero golpe de puño en el ojo izquierdo. Fue una gran experiencia del hecho a la teoría, pues hace días me habían galardonado con el Premio Nacional de Periodismo en Desarrollo Humano de parte PNUD.

En ese entonces estaba golpeado física y moralmente, así lastimado por un inadaptado yo me mascaba la nostalgia dual y la PACHA indicaba que se avecinaba nuevos retos y en puerta estaría los hechos coyunturales.

A quince años del fatal enfrentamiento de febrero y la masacre de octubre, cabe testimoniar que he tenido la suerte del destino de trabajar en la Radio San Gabriel “La Voz del Pueblo Aymara”, y haber tenido el micrófono en la mano para que la población exprese lo que siente, o que necesitaba o reclame sus necesidades en aras de sus propias aspiraciones.

En el teatro de la emisora estaba instalada una huelga de hambre. El bastión de nuestra hermandad campesina gestaba históricamente el PLAN PULGA. PLAN DE HORMIGAS COLORADAS Y EL PLAN TARAJCHI.

Yo estaba muy de cerca con los huelguistas y gestores del paro movilizado. Además, cotidianamente difundía los pronunciamientos y arengas de los marchistas.

Lluvias de llamadas de diferentes partes recalcaban los sucesos violentos y connotando aclaraciones. Se ponía al tanto la situación coyuntural bañada de represión y desolación.

Los acontecimientos de luto y de sangre de octubre de 2003. para mi persona han sido la única cátedra de vida social periodística que he recibido en mi trayectoria de comunicador educativo.

En realidad, fue una suerte de universidad espontánea de la comunicación real y popular concebida por la interacción de los sucesos y la participación de los protagonistas.

Sin darme de cuenta yo era parte de la rebelión en el contexto de la Guerra del Gas.

Entre el sudor del coraje y puño apretado por la premonición, personalmente he vivido cada suceso en la emisora, como hecho de reflexión en constante alerta. He palpado, arriesgando mi salud por estar con el invisible de la protesta, al lado del pueblo en lucha y el vecindario en estado de emergencia.

En septiembre hice peripecias en el camino a fin de llegar a mi fuente laboral, sorteando adversidades de la madrugada que a la vez eran sitios de información.

Ya en octubre las calles permanecían bloqueadas, cercadas con alambre. No se podía ni caminar, tampoco había transporte, me he quedado a descansar en la propia Radio San Gabriel (En el dormitorio que me habían destinado para pernoctar por la noche para entrar de madrugada a la difusión, velando mi seguridad física, pero no lo había utilizado en las dos anteriores gestiones).

Transitaba la tensión y se  profundizaba el conflicto, la intervención de la Policía y los militares era dura y violenta sin compasión humana. En eso la Emisora era fuente de la información nacional e internacional.

En el comienzo del mes de octubre vino el control gubernamental de forma coercitiva, proponiendo se desaloje a los huelguistas a toda costa. Incluso pidieron los planos de teatro a fin de planificar estratégicamente un brutal asalto armado.

ESPECIFICAMENTE

El 9 de septiembre, en horas de la mañana, los hermanos del agro llegan al teatro de la emisora con el pretexto de llevar a cabo una reunión, pero por estrategia se declaran en huelga de hambre a la cabeza de MALLKU.

Pasado el mediodía la noticia estalla donde desnuda el plan República.

En horas de la tarde, el hermano JAIME CALDERON MANRIQUE, director General de Radio San Gabriel, sorateño de nacimiento. formado en la ciudad de Arequipa- Perú como hermano de La Salle, me encuentra muy preocupado por la presencia de nuestros paisanos del campo.

El deseaba que los huelguistas se fuesen a otro lugar a realizar la extrema medida. No era conveniente que la huelga se efectúe masivamente en el recinto teatral de la Emisora.

Calderón tenía la intención de desalojar vía Arzobispado y quería que intervenga los Derechos Humanos.

Viendo el nerviosismo de la autoridad, yo le contesto: “Eso no puede ser, son nuestros propios hermanos campesinos, mas bien convoque a un Consejo de emergencia.

Una hora más tarde, cuando el reloj marcaba las cinco, en las instalaciones del Salón de Actos de la emisora se produce la reunión clave, con la participación de todo el personal.

El único tema que se abordaba es  “Qué se hace con la presencia de los campesinos huelguistas en la  radio”. 

El Director está atento a las intervenciones. 

Yo expongo que es importante apoyar al movimiento campesino por que es nuestra familia y procedencia, incluso en nuestra radio, esa es nuestra misión y nuestro objetivo mayor es el servicio al pueblo aymara. Por tanto, se debe apoyar la huelga de hambre en aras de las aspiraciones y nosotros también somos campesinos e hijos de campesinos. 

Inmediatamente recibo respaldado de Macario Quino (Q.E.P.D.) y Silverio Godoy.  En el cónclave no hubo nociones contrarias, más bien hubo recomendaciones a nivel limpieza e higiene,

El Consejo por unanimidad aprobó respaldar el piquete de huelguistas otorgándoles las garantías necesarias.

En la noche del 8 de octubre llegaron a apostarse los militares bien armados, para realizar la gran operación de desbaratar y romper con agresión implacable la huelga campesina.

En eso, los vecinos de la zona AMIG CHACO y aledañas salieron provistos de palos, piedras, con alerta de altavoces y petardos, ahuyentando a los uniformados represores.

El personal de RSG venía por turnosw a resguardar la institución.

Yo en calidad de responsable de WILLXTANIVA seguía al pie de la lucha junto con los huelguistas y marchistas hasta que GONI haga su renuncia. Espero que eso nunca se repita por la gravedad del suceso y la tragedia de las vidas humanas.

Al estar en el micrófono uno sentía ser actor de esa lucha latente, frente al dilema de conseguir un bienestar social a costa incontrolable de los damnificados. Sin embargo, la herida situacional nunca iba a cicatrizar.

Las jornadas transitaban especificando que el hecho era a raíz de una tarea coercitiva del poder neoliberal.

OBRA POÉTICA DEL AUTOR

 SATA PHAXSI QAMASA /  EL CORAJE DE OCTUBRE

Taqinis Altupatanx yatiñasawa/ Todos en el Alto debemos saber

Qamirinakan wakichat ch’ axwawinxa, en la guerra preparada por el capitalismo

Pallapalla jallallankhanakaruxa/ a los delicados uniformados

2003 sata phaxsi qamasa /  en el octubre del año 2003

Aymara kikip qamasasampi /  con el auténtico coraje aymara

Qullasuyu uxinakani chikt’ ataxa/ junto a olas sagradas del Qullasuyu

Inant´irinakax  phaphamtawayapxiwa / los ambiciosos fracasaron

 munkir jan munkir  jaltawayxasa / quiera  aunque no quiera, se escaparon

nuwasiw pachparu jaytanukusa./ abandonando la pelea cobardemente

 

Taqiniw yatipxi atipxatasa/ Todos conocen nuestro triunfo

Anti janchisakiw  usuchjata/  nuestro cuerpo de bronce esta adolorido

q’uma ch`allasakiw  q´añuchxata/ solo que el arenal esta manchado

wali wal tukur tumayku amtanakampi/por los intereses  de percances foránea.

Jichhax qhanawa qamirinkaxa. Ahora es claro los capitalistas

munatapar kamachinak  wist´urayañ munapxana / querían a gusto torcer las leyes.

Qulqinak ancha juk’ uchasina/ acumulando el dinero en demasía

Ch’ amanakaxa  ch’irwsusa/ exprimiendo nuestra energía

Wali muñani tukusina, haciendo el soberbio mandamás

Taqinis yatiñasawa,/ todos debemos saber,

Jiwanakaruxa / a nosotros

Kunayman quthuntaña munaxistu./con todo tipo engaños nos  quiere engatusar.

Ukasti jichhajaxa qhananchaña/por eso ahora es dable aclarar

Jisa, kikipa sarawinxa/  Sí, en nuestro propia cultura.

Qamasaw kunkisaw atipxawayi. Nuestro coraje ha triunfado

Chiqa yatiyawiw jilsuwayiwa/ el sol de la verdad ha crecido

jakir amuyu jakt’ayasina/    haciendo vivir la esperanza vital

tunti pharsutanak ch’ uxñaptayasa   /       reverdeciendo los sequedales

 

Taqiniwa yattana/ Todos sabemos

Atipiri qamasanitanwa/ que contamos con el coraje delos vencedores

Ukata jallallapsma. De ahí que están alentados.

Jan jachant  munat  kullaka. No llores  querida hermana

jan muspant jakat  jilata / no suspires distinguido  hermano

jan thithimp kuli  paysanu/ no reniegues  apreciado paisano

jisa jichhax p’ arxtañäni / si ahora reflexionemos.

Uraqin atipawi chixnuqiritanwa,/ establecemos la victoria en el planeta

K’uk‘u wali tukurinakar  t’unxasina/ destrozando a los orgullosos del poder.

 

(*) Facilitador Comunitario CEA  Radio San Gabriel “