La marqutasa, mar con identidad aymara

Luego del fallo de La Haya

(*) Clemente Mamani Laruta

 

La milenaria civilización qullasuyana nace étnicamente con raíz uro y Tiwanacota del Taypi Qala (piedra central), entre los gigantes moles de la cordillera de Los Andes.

Este espacio se extendía hasta los arenales costeros terapéuticos del Pacífico, que correspondía líticamente a Qalama (Tu piedra en sentido comunitario) y consolidando el paraje de las vicuñas desde las praderas altiplánicas hasta los arenales desérticos.

A partir de allí emerge la expresión metafórica que se fue asimilando a la expresión cultural de la trascendencia Wari Tiwanaku (Vicuña y civilización de Tiwanako).

Todo ello va nutriéndose etnohistóricamente desde el corazón del continente del Aywiyala (nombre aymara del continente del América que significa la migración de los mayores) con las aguas medicinales del Titicaca y el Poopó.

Esta inmensa familia de la nación aymara va con la lógica  genética de proceder de derecha a izquierda con vista al naciente, al conjuro ritual de leer la naturaleza en base  al emblema del signo escalonado.

Es aquí donde se establece la filosofía vivencial de mirar el pasado para encarar el futuro.

Así sembraron la extensión Qullana en el marco de la reciprocidad, dominando los diferentes pisos ecológicos. 

El paso vertiginoso de los siglos nos deja las huellas de la semiótica comunicacional, esparciendo las fuentes de la dualidad complementaria, hasta que nuestro Litoral qulla, con sus sagradas playas en el imperio incaico fue incorporado oficialmente por el Inca Yupanqui.

Nuestro mar fue anexado respetuosamente al gran Qullusayu, especificado por el legendario idioma Jaya maran Aru (idioma de la antiguidad). Aquí habrá de establecerse el mojón pertinente, con el anuncio augural de akja kama que en idioma yamara significa  “hasta aquí” , que actualmente se pronuncia como Atacama.

Los qullas

Los qullas cimentaron la organización política de la sociedad comunitaria, dominando diferentes climas regionales.

Sentaron presencia en el vigoroso altiplano, estableciendo cultivos en el valle meso-térmico, cosechando frutales en los climas tropicales hasta llegar a las playas del mar.

En toda esa trayectoria de ida y venida, viaje e intercambio, más el aporte legionario y laboral, consolidaron las reglas naturales de la solidaridad comunal, empleando los sistemas de cargo rotatorio fortaleciendo una administración desde la distancia y presencial.

Esta estructura apuntaba al equilibrio, en base a bienes espontáneos y el respeto a la Madre Naturaleza.

Las comunidades aymaras establecidas en las playas del Océano Pacífico se concretaron a dar carta de ciudadanía en el contexto geográfico, bautizando los espacios poblados con denominativos toponímicos propios del idioma aymara.

Luwa Jawira que se traduce en Rio Loa por su trascendencia sonora, Miji-llumi especifica la vertiente marina y en español se enuncia Mejillón.

Qalama significa tu piedra hoy se conoce como Calama. Tuku philla es el graznido del ave marina que revienta en donaire, actualmente se enuncia Tocopilla.

Jant´uphajasta se da a entender en idioma aymara como “me coloco la faja espontáneamente”. Hoy se conoce ese lugar como Antofagasta.

T´al  t´al el chasquido de los pasos vigorosos que actualmente se anuncia Tal tal.

Junto al vigor del desarrollo está Parinaquta, siendo la laguna de los flamencos, Iki Iki concentra el aposento donde los pobladores duermen,

Asapa paisaje que muestra un vacío en tu imaginario, Chuqiqamata, recinto donde vive y crece el oro.

Todo lo enunciado es una breve muestra idiomática, aunque muchos los lugares aymaras han sido castellanizados. Por ejemplo, Futre que antiguamente era Phuxtiri donde la vertiente de agua resalta por su sonido acariciante.

Pisos climáticos

En la colonia los aymaras ampliaron el campo del bienestar social, con el esquema del manejo de diferentes pisos climáticos, con el indicador de la salubridad natural y la semiótica del mar.

En esa época utilizaban ritualmente la bondad de las estrellas del mar, para consolidar el coraje espiritual de la población sin discriminación ninguna.

Ahí ampliaban la utilidad de los símbolos comunicacionales con la llamarada del caracol marino, como instrumento de convocatoria a reuniones locales y regionales.

Es decir, se establecía la cosmovisión andina cósmica al tenor de las conchas gelientes en la  ch´alla ( rociado de líquido en señal de reverencia) 

Después vino la invasión española, al impulso de la cruz cristiana y la espada ibérica. destruyendo nuestra organización social y económica, explotando cruelmente los recursos humanos y naturales con la santa bendición de la iglesia católica que en ese entonces indicaban que “los aymaras  carecíamos de alma”.

En la legalidad territorial, los documentos coloniales respetaron la jurisdicción aymara del Distrito de Atacama como parte de la Real Audiencia de Charcas de 1559 (hoy Bolivia) luego sacramentado y oleado con el fundamento del Uti Posittdis juris de 1811 catalogando el suelo aymara al Alto Perú.

En 1825 se crea Bolivia con todo este certificado geográfico de posición ancestral verificable y el documento cartográfico de folio real inquebrantable. 

En la República, el 14 de febrero de1979, Chile con el empuje despiadado de los capitalistas Ingleses -por no pagar un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre- nos arrebatan sorpresivamente el Litoral. Pese al esfuerzo de nuestros compatriotas, injustamente quedamos enclaustrados. 

Luego históricamente se firman los pactos y tratados, donde como remate impositivo se perdió la salida soberana al mar, sin tomar en cuenta que ese espacio es una región qullasuyana.

La Haya

Al conocer el fallo injusto de la Corte Internacional de Justicia en la Haya el primero de octubre del presente año, se ha desnudado que el mundo vive una crisis económica  y espiritual,  conllevando la epidemia de la deshumanización a causa de la pérdida de la identidad originaria.

Esto produce diariamente la pobreza y la explotación laboral, a sabiendas que lo jurídico no valora el desempeño de los valores ancestrales ni la existencia de los patrimonios comunes de la humanidad.

Las normas se han elaborado en base a la reunión de repúblicas y estados, que no toma en cuenta las tradiciones vernaculares de los pueblos originarios.

A este paso se ha ratificado mundialmente que Bolivia nació con mar soberano y luego fue arrebatado.

En la actualidad Chile denota que no hay nada que dialogar sobre nuestra legítima demanda marítima.

Nosotros los qullas este dictamen de los magistrados del C.I.J. no lo tomamos como una derrota, más bien este capítulo es el empiezo reflexivo de aclarar nuestra situación indígena de natalicio milenario.

Ahora la nación aymara es el puntal del Estado Plurinacional de Bolivia para reclamar colectivamente una salida propia al Pacífico.

Es dable revisar el plan de la interculturalidad.

En eso nos interrogamos ¿Por qué en el pasado y el presente no toman en cuenta la jurisprudencia aymara?. Debemos saber que toda cultura andina en pleno proceso de crecimiento se establece en diferentes contextos y parajes del Aywiyala, manteniendo su visión de complementariedad, conservando  la pacha (tiempo, espacio y totalidad) como referente de compartimiento.

Nunca ha existido dueños absolutos de la naturaleza marina.

En esta cuestión de controversia, es plausible el re-encuentro de los pueblos indígenas de Sud América con el paradigma de reconstruir el anhelado Qullasuyo, sin barreras de hitos ni límites geográficos.

Aquí tiene que aplicarse la inclusión vinculante de manifiesto y diplomacia, escribiendo la auténtica historia vital en aymar, como aymaras sin frontera, orientando la verdadera legitimación pertinente de que el mar fue nuestro y será nuestro. La salida marítima es irrenunciable.

TESTIMONIO DEL AUTOR

El perfil de un aymara comunitario, vale testimoniar mi vivencia y cabe citar lo vivido en la comunidad, lo visto y lo palpado en la infancia y la adolescencia, para connotar la vitalidad  qullasuyana  en el campo de la cosmovisión andina.

Esta es una fuente de educación permanente y el epicentro de la formación espiritual, creer viviendo y crecer palpando la naturaleza ritualmente con noción colectiva.

En eso mi tierra natal de QATAWI (Provincia Los Andes de La Paz), me dio la lección de la espiritualidad real, teniendo al Centro ritual  de TAYPI TIYAÑA, que era el cordón umbilical de la región, ubicado en el cerro Blanco, como un espacio suntuoso protegido por rocas blancas del entorno.

En plena montaña se gestaban los ritos ancestrales comunales desde la licencia a la Madre tierra y los despachos de granizada.

Yo observaba con mayor interés la recepción del AJAYU, estableciendo la vitalidad comunal. En eso se usaba las porciones de la estrella del mar ya sea macho o hembra.

En la hornacina de la casa de paja teníamos la valiosa estrella de mar desecada.

Yo en mi infancia preguntaba a mi madre Juana Laruta: ¿por qué la tenemos o de cómo ha llegado la estrella del mar en calidad de elemento ritual?.

Ella me indicaba que lo traían del mar desde los tiempos inmemoriales para convocar el AJAYU imprescindible.

Escuchando las aclaraciones en corazón crecía la ilusión de ver en vivo las estrellas del mar algún día.  

Así pasaron los años en la comunidad y luego migramos a la CHUQUIYAWU, a causa de la inundación del RIO KATARI, sin olvidarnos de la tierra natal sembrando papa y oca.

Vertiginosamente pasó el tiempo.

En la década de los años ochenta del anterior siglo, al establecerme en un nuevo hogar en la población de Soncachi Chico (provincia Omasuyos de La Paz) a orillas del Lago Titicaca, por cuestiones familiares vi la trascendencia elemental de la estrella del ma.

Mi esposa Maruja Colque para construir la nueva casa me pidió que comprase la estrella del mar y lo conseguí en la Ceja.

Fruto de esa adquisición me familia se ha fortalecido. Eso me ha alentado para que viaje esporádicamente a conocer el mar, descifrando las estrellas marinas.

Bueno en eso vino el transitar de los años, posteriormente en diciembre de 1993, llegó a la emisora una invitación firmada por Cornelio Chipana de Arica, para que un aymara dicte clases de comunicación en idioma aymara.

El Consejo Institucional de Radio San Gabriel me asigna esa responsabilidad.

Era un viaje de algo más de una semana.

El 10 de diciembre de 1993 tuve la oportunidad de apersonarme al Consulado de Chile en Bolivia a objeto de solicitar una visa en mi pasaporte.

Emprendí el viaje reservando el boleto y otros enseres.

Por curioso llevé unas dos libras de tunta para compartir en la costa con nuestros hermanos originarios. En el Control Aduanero de la frontera me revisaron el vestuario que llevaba puesto, además requisaron  todo mi equipaje, indicando que nada entra a Chile.

Ahí hallaron mis papas deshidratas convertidas en tunta blanca, los funcionarios chilenos sin compasión ninguna lo echaron al contenedor, en ese instante apareció un anciano aymara que lo recogió para su consumo indicando que la ISPALLA es producto natural.

En sí mucho control para ingresar a Chile.

Llegué a Arica, realizamos el intercambio con los pobladores de la costa. después de la semana me invitan Al CENTRO AYMAR MARKA de IQUEQUE, que estaba ubicado frente al Consulado Peruano.

Cumplí me tarea de facilitador, intercambiando vivencias y criterios.

En toda esa agenda, incluyendo la región atacameña, ahí encontré que los originarios se comunicaban en idioma aymara.

En sí eran nuestras hermanas y nuestros hermanos que con algunos hicimos comparaciones y familiarizamos términos y variantes dialectales.

Pese que estaba en playas del Pacífico lo cierto es que me sentía como en casa, compartiendo mitos y leyendas qullasuyanas. Nuestros MASIS razonaban igual que nosotros.

Ahí comprobé que los aymaras estaban en las costas marinas aunque+ un poco raleados por la élite empresarial. Nuestros JILATAS y KULLAKAS se daban modos para vitalizar nuestra cultura aymara, con fiestas, entradas, tradiciones y convivencias.

De paso me obsequiaron de recuerdo la estrella de mar desecada y en los paseos vi las estrellas medicinales dentro del mar.

En la radio San Gabriel, el departamento de Cultura Aymara es un conglomerado de espacios comunicacionales que se ha constituido en modelo de formación permanente por radio, combinando la parte teórica con la práctica cotidiana.

A partir de este grupo se producen programas formativos bajo distintos formatos: cuentos y novelas.

Cultura aymara conduce: “La voz de las escuelas”, nutre espacios radiales semanales de. educación permanente, fiesta dominical, correspondencia musical, apoyos semanales y otros.

Que en suma se fortalece la identidad cultural aymara en relación con la naturaleza y la pacha.

También se aborda el tema del mar boliviano con identidad, difundiendo notas y cuñas apoyando nuestra causa marítima pendiente del acontecer nacional e internacional.

Solo un botón de muestra, en la conmemoración del 23 de marzo de 1879. El año pasado trabajamos materiales en equipo, compramos un parlante para dicho evento de transmisión y nos trasladamos a la pasarela del Arquitecto de la Ceja del Alto, todo por cuenta propia.

En el camino había una gran trancadera por la cuestión de los desfiles escolares.

Llegamos al espacio concreto, salimos con la transmisión en el programa de Cultura aymara, con fragmentos poéticos de animación, indicando en aymara que el mar volverá con sus propios pies ancestrales.

Se colectó testimonios y otros medios televisivos nos dieron cobertura. Impactamos radialmente.

Mandamos despachos, luego epilogamos en la jornada con el programa “Voz de la escuelas”, con el recital de “Unidos por el Mar” del estudiantado de la Unidad Educativa Privada John Dalton.

Ahí se incluyeron versos aymaras con su cantata colegial que al unísono declamamos resaltando MAR PARA BOLIVIA. 

Claro desde luego compusimos para la ocasión el poema de LA MAR QUTASAX KAYUPAT KAYUPANI KUTT´ANINI.  / NUESTRO MAR VA RETORNAR CON SUS PROPIOS PIES. 

Siempre estamos desarrollando la conciencia crítica y reflexiva, sabiendo

que la avenencia armónica es la fuente de los saberes y conocimientos.

BOLIVIA LA MAR QUTA /    EL MAR BOLIVIANO

Uraqi pachan ist`apxita/ escuchen en el mundo entero

Bolivia uraqisaxa/ que el suelo boliviano

Aymar lamarqutaniw yuri/ nació con mar aymara

Tiwanaku kunkiniw jilsuwayi/ creció con perfil de Tiwanaku

marakanaka qhiwtasina       /     oscilando en los años

jalnaqir uñachanak jakhusa/ y   conteando los paradigmas veloces

ayni chimpunakamp sawuntasina/ tejiendo los símbolos de la reciprocidad

suma qamaña jakayasa/    vitalizando el buen vivir

ch`allanakan aruntapampi/ junto al saludo de los arenales

Qullasuyu kurmi yaqasa/ tributando al arco iris ancestral.

Taqinis yatiñasawa/ todos debemos saber

Bolivia uraqisaxa/ que el suelo boliviano

Lamarqutaniw yuri/ nació con mar

Aymara lituralani / junto al litoral aymara

Qullana uxinakani/ y las olas sagradas del Qullasuyu

Inant´ir Chilinunkaw / los ambiciosos chilenos

munkir jan munkir irpaqapxistu /nos arrebatarron a la fuerza

janchipa tuxjañataki/para explotar su piel telúrica

ch`allapa q´añuchasina/ ensuciando sus olas

munatapar kamachinak  wist´urayasa /torciendo a gusto las leyes.

 

Taqinis yatiñasawa/ todos debemos saber

Bolivia uraqisaxa/ que el suelo boliviano

Lamarqutanipuniw yuriski/ nació siempre con mar

Jichhax ancha qhanawa /Ahora es muy claro

Chiqa yatiyawiw jilsuski/ el sol de la verdad va creciendo

jakir amuyu jakt’ayasa/    reviviendo la esperanza vital

tunti pharsutanak ch’ uxñaptayasa   /       reverdeciendo los sequedales

Taripawinak  t’unxjasina/ destrozando los percances

Jisa ukat arnaqastan: lamar qutasaxa,/ de ahí gritamos que nuestro mar

 Nayra sarnaqawip amtasiw kutt´anini./ Va volver recordando el pasado

 

Taqiniwa yattana/ Todos sabemos

Boliviax lamar qutaniwa/ que Bolivia tuvo mar

Ukata jallallatapxta. Dfe ahí que están alentados.

Jan jachant  munat  kullaka. No llores querida hermana

jan muspant jakat  jilata / no te admires distinguido  hermano

jan  jachanti aymar jisk’alala/ no llores niña (o) aymara

jan thithimp kuli  paysanu/ no reniegues  apreciado paisano

jisa jichhax p’ arxtañäni / si ahora reflexionemos.

Litural lamar qutasaxampixa, nuestro Litoral junto al mar

 kayupat kayupani kutt´anini. / va retornar con sus propios pies.

 

Bolivia uraqisaxa/ El Estado de Bolivia

Aymar Lamarqutaniw yuriwayi/ nació con mar aymara

Jiichhurux khitis kun sispana/ Hoy asi diga alguien lo que quiera

Uxinakax suyaskistuwa/ Las olas nos esperan

qinayanapax t’arjamaw t’ isasi/se deshila las nubes como lana                                

uñtawijnakx thayw p’axjaski./  el viento va  rompiendo los faros .

kamachinakax uñastaskiwa/ los derechos van surgiendo

jichha kusisñäni/ ahora alegrémonos 

Aymar Lamar qutasaxa. Nuestro mar aymara

Untanistu munasiñampiwa/ nos mira con aprecio y querencia

 

Janiw pachpana inakisknati/ No podemos estar anchadis

Bolivia Plurinacional uraqixa/ El Estado Plurinacional de Bolivia

Qullaw Lamarqutaniw yuri/ nació con mar qullasuyano

JIisa, wakisiw jachat sañaxa. / Si. Levantamos la voz en alto

qullana lamar qutasaxa, nuestro  sagrado mar

kayupat kayupani kutt´anini. / va retornar con sus propios pies.

Illar Ispallar altasina. Reverenciando a la Illa e Ispalla

Kuntur mamanir tumthapasina. Acordándose de kuntur Mamani

Illamaniru chuyma qhanarasa/sonriendo al corazón del Illimani

Uyuni jayuwxa juriptayasa. y mojando el salar de Uyuni.

 

(*) Facilitador Comunitario de CEA  Radio San Gabriel “A”